Criticas a las reformas propuestas por Macri

31/03/2010
Nacionales - Legislatura porteña / Código de Convivencia
alternative
El legislador Hourest instó al Ejecutivo a enviar la iniciativa de modificación, mientras que las rechazó al considerar que son "linderas con la ilegalidad" e incluso "desopilantes"

El legislador porteño Martín Hourest exhortó ayer al Ejecutivo porteño a enviar a la Legislatura el proyecto de modificación del Código de Convivencia de la ciudad y aseguró algunos aspectos de la reforma anunciada por Mauricio Macri son "linderas con la ilegalidad" e incluso "desopilantes".

"Por lo que circuló en estos días en los medios, en el proyecto de reforma anunciado por Macri hay figuras que son linderas con la ilegalidad y violatorias de convenciones internacionales y hay otras cuestiones que son desopilantes", aseveró el legislador del monobloque Igualdad Social.

Sin embargo, en diálogo con Télam, puso el acento en la necesidad de que el Ejecutivo porteño "termine de escribir y gire el proyecto a la Legislatura", y consideró "una falta de respeto institucional" que se "esté hablando de modificaciones que no han entrado aún" al Legislativo local.

En este sentido, Hourest cuestionó el "alto grado de improvisación" del gobierno encabezado por Macri y señaló que, "frente a títulos marketineros que se lanzaron a través de los medios, hay que ver qué llega como redacción del proyecto concreto a la Legislatura".

Por otro lado, el legislador salió al cruce de Macri, quien ayer llamó “a dejar de lado los prejuicios ideológicos y la politiquería barata" y pidió que la Legislatura "vote algo inteligente y moderno", en referencia a sus propuestas de cambios al Código de Convivencia de la ciudad.

"Si eso es así, él mismo tendría que dejar la Jefatura de Gobierno, porque es él el que tiene prejuicios ideológicos al considerar que los `cuidacoches` y `limpiavidrios` son personas peligrosas o delincuentes", aseveró Hourest.

Además, planteó que "la politiquería es hacer política de facción con la seguridad" y advirtió que, "sin política, la política termina en la mesa de entrada de un juzgado".