Recalde aseguró que la operación fue conveniente
El titular de Aerolíneas Argentinas y Austral, Mariano Recalde, reiteró ayer que no "no hubo sobreprecio" en la compra de los 20 aviones Embraer, y aseguró que fue una operación "conveniente" por el financiamiento otorgado por Brasil a una tasa "inédita" y a un plazo de 15 años.
"No hubo sobreprecio y mucho menos coima. Además otro tema importantísimo que nadie ha valorado todavía, es que se pudo hacer esta operación, porque Brasil financió toda la operación. El 85 por ciento de lo que estamos pagando por estos aviones lo financia el Banco de Desarrollo de Brasil, a una tasa inédita: 7,3 por ciento anual a 15 años", precisó Recalde a Radio Mitre.
"¿Eso qué precio tiene?", se preguntó Recalde, y se respondió: "es una operación muy compleja como para simplificarla en cuanto cuesta si un palo (un millón) más un palo menos, si son 20 o es uno", agregó.
El directivo de Aerolíneas dijo que la operación de compra de los aviones Embraer "es por 20 aviones que vienen a reemplazar la flota de Austral que tiene un promedio de edad de 15 años, que no fueron renovados durante la gestión privada, pese a que era fundamental empezar a hacerlo".
Puntualizó que se trata de "700 millones de dólares, alrededor de 35 millones por avión, que es lo que valen en el mercado", y las primeras unidades comenzarán a llegar en julio próximo. "No sólo es el precio del mercado, sino que es el precio que se han vendido a otras aerolíneas, y además al momento de valorar el precio, ésta es una operación mucho más compleja que la simple compra de aviones", señaló Recalde.
En ese sentido, explicó que "fue una operación hecha entre dos Estados a través de empresas con participación estatal, en la que se han comprometido obligaciones que van más allá de la simple compra de aviones".
A modo de ejemplo citó: "dentro de las cláusulas de la contratación, el Estado brasileño se comprometió a través de la fábrica Embraer a desarrollar tecnología en
Remarcó Recalde que "Embraer se comprometió a fabricar repuestos para los aviones en
"Yo estoy convencido -agregó- de que en este caso no hubo sobreprecios ni nada parecido, y mucho menos pudo haber habido coimas en una operación que la cierran los presidentes de ambos países".
En su opinión, "esta operación es un paso importantísimo en la renovación, la recuperación, la reconstrucción de Aerolíneas y Austral, después de 20 años de desinversión tremenda".
Denunció que esa desinversión se traduce principalmente en la flota de aviones, "pero me tomé el trabajo de ir área por área y donde uno revisa encuentra abandono, desidia", manifestó Recalde.
Indicó que "en las oficinas comerciales se cobraban las tarjetas de crédito no con `Posnets´, sino con esas maquinolas con carbónico, mientras que en el área de cargas las guías no se cargaban por un sistema informático, sino con máquinas de escribir mecánicas".