Continúa indagatoria contra "Quique" Barcos
El Tribunal Oral Federal informó que el 5 de abril continuará con la indagatoria a Horacio "Quique" Barcos, ex espía que trabajó como personal civil de Inteligencia del Ejército y además ocupó cargos en la administración pública santafesina y en la obra social de la Uocra, y que se encuentra imputado de delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar.
El alto cuerpo judicial, conformado por los jueces José María Escobar Cello (presidente), María Ivón Vella y Daniel Laborde (vocales); el fiscal es Martín Suárez Faisal y el fiscal coadyuvante Patricio Longo; indagó anteayer por mas de dos horas a Barcos y luego decidió posponer dicho trámite hasta el 5 de abril.
Por motivos de agenda del juez Escobar Cello (también debe asistir a las audiencias de la causa Guerrieri en Rosario) la indagatoria pasó para dicha fecha, a partir de las 9 de la mañana.
En la audiencia de anteayer, "Quique" Barcos, acusado de secuestrar y torturar a un matrimonio en 1978, decidió ampliar sus dichos y aclaró que fue "agente de calle, agente secreto", que no usó armas y que su tarea era "mantener contacto con un superior del destacamento con el que nos veíamos en la calle. Lo primero que me pidieron fue que me busque un trabajo formal, de cobertura, para poder justificar mis ingresos".
Barcos fue identificado por Amalia Ricotti como uno de los hombres fuertemente armados que la noche del 15 de mayo de 1978 la interceptaron junto a su entonces marido, el profesor Alberto Tur (fallecido), los introdujo en un auto y trasladó a la pareja hasta un centro clandestino de detención conocido como "Fábrica".
Barcos dijo además que lo "recomendó" el ex militar "Benito Guglielmone, entonces amigo de Leopoldo Galtieri, con quien llegó a concretar varios negocios inmobiliarios en la zona".
También señaló que una de sus tareas fue la de identificar domicilios de un listado de personas que el DI 122 le entregaba. "Debo aclarar que nada tengo que ver con el hecho que se me imputa. A la señora (Amalia) Ricotti la conocí una vez por intermedio del señor (Luis) Frillocchi", destacó.
Finalmente, Barcos dijo que "una vez salimos él, dos amigas de él, y yo. Fuimos a camping de Ingeniería Química en Colastiné. Fuimos en mi coche, un Fiat 600, y regresamos también mi auto. La señora Ricotti vivía en calle Crespo al 3.500. Yo la dejé y me fui a mi casa", al intentar desligarse del secuestro de la bibliotecaria y su marido, hoy fallecido.