El fin de la duda
Para el experimento se hará chocar dentro de la máquina a protones con una energía nunca alcanzada hasta ahora (7 teraelectronvoltios). La máquina mide 27 kilómetros de circunferencia y se encuentra enterrada 100 metros bajo tierra entre Francia y Suiza, en el laboratorio del Centro Europeo de Investigación Nuclear.
De la prueba de hoy participarán dos argentinos: los físicos Xabier Anduaga y Gastón Romeo. Anduaga estará en representación de la Universidad Nacional de la Plata y Romeo de la Universidad de Buenos Aires.
"El Gran Colisionador de Hadrones (LHC son sus siglas en inglés) no es una máquina para la que basta oprimir un botón," dijo el director general del Centro Europeo de Investigación Nuclear, Rolf Heuer. "Funciona muy bien pero está todavía en una etapa de puesta a punto. Puede tardar horas e incluso días para obtener choques".
Los choques de protones lanzados en sentido inverso deberían provocar el surgimiento de partículas elementales nunca antes observadas. Los investigadores buscan especialmente encontrar evidencia de la existencia de partículas efímeras como el bolsón de Higgs, que dio pie a la noción de masa en la física teórica.
Los últimos éxitos del LHC constituyen un alivio para los científicos tras las dos averías que sufrió el instrumento físico más preciso del mundo tras su gran lanzamiento en septiembre de 2008.
Tras reparaciones de 14 meses, el LHC fue relanzado en noviembre de 2009. Un mes más tarde había alcanzado ya una potencia jamás vista de aceleración de haces de protones de 2,36 teraelectronvoltios (TeV), permitiendo el choque de más de un millón de partículas.
De alcanzar los 7 TeV, el Centro Europeo alcanzaría una potencia de tres veces y medio la potencia máxima de su competidor, el Fermilab de Chicago, Estados Unidos).
La prueba que se va a realizar hoy podría ser el esclarecimiento a la duda que persiguió al hombre en todas las épocas: su propio origen. Incertidumbre que llevó además a una lucha eterna entre la ciencia y la teología y que hoy por fin se podría develar.
¿Que estará inventando la Iglesia para evitar que tantos años de mentiras, de imposiciones a través del miedo, se caigan por la borda?