Un fallo FRANCO
La justicia española rechazó hoy extraditar a la ex presidenta argentina María Estela Martínez de Perón a la Argentina para que sea juzgada por su presunta implicancia en los crímenes cometidos por la Triple A y la desaparición de dos ciudadanos argentinos antes de ser derrocada.
La viuda de Perón, de 76 años, quien vive en España desde 1981, fue detenida el 12 de enero de 2007 en su casa de las afueras de Madrid y estaba en libertad provisional a la espera de la resolución de dos pedidos de extradición formulados en su contra.
El pasado 9 de mazo, el gobierno español -que tiene la última palabra en materia de extradición- autorizó dar vía judicial a los pedidos formulados por la justicia argentina y hoy la Audiencia Nacional de España dictó dos sentencias en las que rechaza la extradición de la ex mandataria estableciendo que "los jueces carecen de legitimidad para juzgar a autoridades constitucionales destituidas por actos de rebelión". Asimismo, la justicia española considera que los delitos que se le imputan a la ex presidenta no son constitutivos de un delito de "lesa humanidad", de acuerdo con el derecho internacional.
Además, sostiene que "no existe un vínculo concreto entre la reclamada y las detenciones ileales, y que "tampoco puede inferirse la existencia de un ataque sistematizado contra la población civil, conocido y consentido por la más Alta Autoridad de la Nación, ostentada por entonces por la reclamada, pues nada le relaciona con las numerosas desapariciones ocurridas constante su mandato".
Por otra parte, en el caso del fallo que deniega la extradición de 'Isabelita' por los delitos que el juez Norberto Oyarbide atribuye a la ex mandataria, el tribunal que preside Fernando García Nicolás dice que "no comparte" la calificación jurídica del magistrado argentino porque es "forzada".
Asimismo, la Audiencia Nacional considera "extraño" que sólo después de más de 30 años de ocurridos los hechos se pretenda la extradición y que para ello se acuda a construir la figura de un delito imprescriptible, como es el de Lesa Humanidad, ya que de otra manera, por la prescripción de los delitos, la extradición tendría que ser denegada.
Oyarbide reclamó a la ex mandataria por su presunta responsabilidad en relación con los delitos de "lesa humanidad" cometidos durante su gobierno por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), hechos que declaró imprescriptibles.
En su pedido, Oyarbide dice que la ex mandataria "había otorgado una cooperación sin la cual los hechos no habían podido cometerse de la forma en que se hicieron", se explica en el fallo. Pero para el tribunal español, este dato es "impreciso", no sólo porque no conecta con ningún crimen concreto que pudiera atribuirse a la viuda de Perón, sino porque tampoco permite saber si ella "tuvo capacidad de tolerar la perpetración" de los crímenes de la Triple A, "cuyo control efectivo lo llevaba López Rega".
La Audiencia
Quien podría justificar el horror de haber tenido a una mujer tan incapaz al frente de un país al borde del horror sino fuera la misma Justicia Española, que en su fallo, pretende ocultar lo vivido durante largos años
en la República Argentina, como si supieran que y como pasó durante lo peor de nuestra historia. España, un país que se formó bajo la sombra de cuatro décadas de dictadura de Franco no puede dejar atrás los conceptos morales, culturales económicos y sociales inculcados durante este proceso y la justicia española escapa a esto.
Al parecer, tantos años de dictadura, sembraron raíces tan profundas que hoy se ven a simple vista en los rasgos protectores y fascistas de quienes deberían impartir justicia, y en lugar de eso, consecuentes con su historia protegen a una imberbe, incapaz y culpable, que con sólo escuchar su voz de hoy pero también del ayer, no merece menos que un fallo condenatorio por haber iniciado lo "extraño" de la implementación del asesinato como mecanismo de desaparición ejecutado por un estado.
Si Franco viviera rendiría honores a la justicia española.