Regularán el uso del suelo
El Ejecutivo Provincial envió ayer a la Legislatura de Córdoba el proyecto de ley que regula el uso del suelo en el área metropolitana de Córdoba que dará los lineamientos para el ordenamiento territorial de la ciudad y alrededores.
En este sentido el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, explicó que el propósito de la iniciativa es “avanzar hacia la sistematización del uso del suelo en el área metropolitana y ordenar a largo plazo el escurrimiento de las aguas”.
Por su parte, el titular del Instituto de Planificación Metropolitana (IPLAM), Guillermo Irós, subrayó el trabajo en conjunto de la Provincia y los diversos municipios involucrados en la problemática y recalcó la necesidad de alcanzar acuerdos y compatibilizar acciones para dar previsibilidad al plan urbanístico.
La iniciativa busca, en una primera etapa, a través de una ley, dar un lineamiento al ordenamiento territorial de la ciudad de Córdoba y del gran Córdoba, para lo cual se establece una serie de categorías que definen las áreas que son urbanizables de las que no lo son; a su vez instituye subcategorías ya que dentro de las urbanizables están las áreas consolidadas, las que tienen baja densidad y las que están previstas como urbanización prioritaria.
Este límite espacial, denominado técnicamente Anillo de Circunvalación Metropolitano, será complementado a futuro por una segunda etapa abarcando a las localidades de los departamentos Colón, Punilla, Santa María, Río Primero y Río Segundo.
De esta manera se pretende establecer políticas de Estado conjuntas entre la Provincia, los diversos municipios que constituyen el Gran Córdoba; favorecer la integración regional de los Departamentos aledaños a la Capital y darle previsibilidad al proceso de desarrollo de cada urbe.
El proyecto contempla como objetivo, entre otros, preservar, promover y recuperar espacios ambientales; cooperar en la utilización racional y prudente de los recursos, evitando su depredación; evitar las extensiones descontroladas e incoherentes de las urbanizaciones; y prevenir situaciones de riesgo por crecientes de los cursos de agua, escorrentías superficiales, situaciones geológicas o geomorfológicas especiales y por actividades mineras, industriales y asimilables de impacto o peligrosidad.