Fernandez insiste en la detención de Sarmiento
El jefe de gabinete, Aníbal Fernández, calificó ayer de "espanto" la actitud de la jueza María José Sarmiento de poner en duda la decisión de un juez de Misiones que ordenó detener a su padre, Alberto Sarmiento, ministro de gobierno durante la dictadura militar en esa provincia, y aseguró que "si es un asesino, por más que sea padre de un juez" tienen que detenerlo.
Según señaló el jefe de ministros, Sarmiento figuraría en por lo menos 30 causas por delitos de lesa humanidad en la provincia de Misiones. Dejó claro que la fuerza de seguridad tiene que "ir y allanar el domicilio sea como fuere, y detenerlo", y que "si en este caso hay de por medio situaciones de salud habrá que analizarlas y hacérselas saber al juez para que tome cartas en el asunto".
"Es un espanto lo que está diciendo la jueza. La sombra que está poniendo sobre este caso no es otra cosa que negar lo que está sucediendo en un delito de lesa humanidad", dijo Aníbal Fernández en declaraciones a C5N. En este sentido, se preguntó "qué tiene que ver el gobierno y el poder político con la decisión de un juez de Misiones de ordenar la detención de Alberto Sarmiento, padre de la jueza".
El jefe de gabinete señaló además, que la jueza Sarmiento "nos ha mentido a todos" porque "conocía la situación judicial de su padre en relación con los delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura".
El ministro respondió así a la jueza Sarmiento, quien en declaraciones periodísticas dijo que la actitud del gobierno frente a su decisión (fallo contra uso de reservas) fue "desmedida" y que "tiene que ver" con la decisión de que la Justicia dictara una orden de detención contra su padre.
Fernández repasó la situación judicial del padre de Sarmiento y dijo que con sus declaraciones la jueza "pretende `salvar la ropa` de la situación de su familia" y que busca que estén "en el mismo lodo todos manoseados", como en el tema Cambalache de Enrique Santos Discépolo.
"No trabajamos por venganza, estamos buscando Justicia", remarcó el funcionario.
Por su parte, la jueza Sarmiento consideró ayer en declaraciones que la actitud del gobierno frente a su decisión (fallo contra uso de reservas) fue "desmedida" y consideró que "el gobierno tiene que ver" con esta decisión de que la Justicia dictara una orden de detención contra su padre y dijo que "de hecho es una presión, haya sido dolosa o no".
"Casualmente desde el año 1976 hasta ahora mi padre nunca tuvo una denuncia, nunca nada, y de repente ahora un allanamiento con detención. A la chica que trabaja en la casa que cuida a mis padres le dijeron que si no abría la puerta se la tiraban abajo", consignó la jueza, que también dijo que no va a "ceder" ante lo que considera una presión del gobierno y que va a "seguir trabajando como siempre".
La gendarmería llegó ayer al edificio en el que vive Luis Alberto Sarmiento con una orden de detención de un juez de Misiones, pero debido a su estado de salud delicado, médicos forenses lo revisan para determinar si está en condiciones de ser enviado a esa provincia.
"Está detenido en su casa, con un médico y personal de Gendarmería", confirmó a Télam una fuente del juzgado federal 12, a cargo del juez Sergio Torres donde se tramitó el exhorto de la justicia misionera.
Las fuentes explicaron que el detenido "no va a ser trasladado a estos tribunales" de Comodoro Py 2002, de esta Capital; ya que el juez Torres "no debe hacer ninguna diligencia y solamente se va a limitar a cumplir el pedido de su colega", es decir a la detención.
Una vez recibidos los informes de los médicos forenses, Torres los pondrá en conocimiento del magistrado misionero y, si está en condiciones de viajar y así lo dispone su colega, será entregado a la división traslados del Servicio Penitenciario Federal para ser conducido a esa provincia.
Por eso, dijo, "por más que tenga 84 años y no esté bien de salud, si hay una orden de un juez se lo tiene que detener" y agregó: "por más que sea padre de un juez, si es un asesino se lo tiene que juzgar".
Al respecto, Aníbal Fernández consideró que "las expresiones de la jueza son netamente políticas y riesgosas para las instituciones, el Poder Judicial y la sociedad" y para dejar claro que el gobierno no tiene nada que ver, recordó que la orden de detención la mandó un juez misionero.
"El juez misionero mandó un oficio a la gendarmería (para la detención de Alberto Sarmiento) a través de un exhorto (por ser de extraña jurisdicción), es decir con intervención de un juez gestor (Sergio Torres), que sólo hace el pase de la instrucción", reseñó Aníbal Fernández.
El jefe de ministros recordó que las causas por delitos de lesa humanidad son "imprescriptibles" y, por lo tanto, aunque hubiesen pasado 30 años y se determinara que se está "en presencia de un asesino por más que sea el padre de un juez, hay que juzgarlo".
"La tranquilidad de esta situación la da que es un juez el que da la orden y es un juez el que cumple el exhorto y da la instrucción a una fuerza de seguridad, en este caso la gendarmería", sostuvo Aníbal Fernández.