Los hijos de un desaparecido identificado manifestaron su alivio

18/03/2010
Nacionales - Derechos Humanos
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Gustavo de Vicenzo afirmó que "la noticia nos conmueve, por fin mi hermano y yo vamos a tener aunque más no sea los huesos de nuestro padre, sin dudas lo hemos recuperado"

El hijo del detenido desaparecido Roberto de Vicenzo, cuyo cuerpo fue identificado el miércoles, aseguró que "nosotros por fin sentimos alivio, después de tantos años de búsqueda, haber identificado y poder contar con los restos de nuestro padre, nos trae una mezcla de sensaciones positivas".

Gustavo de Vicenzo es el hijo del militante justicialista, Roberto De Vicenzo, desaparecido en 1976 y sepultado como NN en el cementerio de Barrancas de Santa Fe.

"La noticia nos conmueve, por fin mi hermano y yo vamos a tener aunque más no sea los huesos de nuestro padre, sin dudas lo hemos recuperado", apuntó en diálogo con Télam, Gustavo a poco de conocer que el Equipo Argentino de Antropología Forense, confirmó que uno de los cuerpos sepultados en el cementerio de la localidad santafesina de Barrancas, era el de su padre, Roberto.

La investigación iniciada por los familiares ante el Juzgado de la provincia de Santa Fe a cargo del juez Reinaldo Rodríguez, encontró eco cuando los profesionales del Equipo Argentino Antropología Forense, determinaron que el cadáver exhumado del cementerio de Barrancas, situado a 75 kilómetros al norte de Rosario y sepultado como NN, coincidía plenamente con las muestras extraídas de sus hijos, Darío y Gustavo.

"Nosotros conocimos a nuestro padre por fotos, mi hermano-por Darío- tenía un año y ocho meses y yo apenas ocho meses", relató y subrayó que "esto fue posible por la política de derechos humanos que llevó adelante el gobierno de Néstor Kirchner y que continúa en la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".

Gustavo de 34 años, quien según cuenta, ejerció varios oficios, actualmente de taxista, casado con dos hijas al igual que su hermano, Darío (35), casado con dos hijas, recordó el día en el que su padre, un militante de la Juventud Peronista, salió a buscar a su mamá, Miriam Moro desaparecida el mismo día, el 27 de septiembre de 1976.

"Nosotros fuimos criados por mi abuela Nélida (paterna) en Villa Gobernador Gálvez y según nos contaron apenas comenzamos a preguntar por nuestros padres, ése día de septiembre mi papá, nos dejó a los dos en su casa para ir a buscar a mamá, ninguno de los dos nunca más aparecieron", recordó.

Según la investigación que la familia junto a la agrupación, H.I.J.O.S de Rosario, logró reconstruir y que más tarde la llevarían a la justicia como querellantes, Miriam Moro, esposa de Roberto De Vicenzo, ambos militantes de la JP, embarazada de cuatro meses al momento de su desaparición, estuvo detenida en el servicio de información policial rosarino y habría muerto a los pocos días.

"El cuerpo de mamá, fue identificado en 1983 y faltaba el de mi padre, ahora los tendremos a los dos", apuntó Gustavo al destacar la decisión del Juez, Rodríguez de reabrir la causa, desclasificar los archivos policiales y ordenar los pasos legales para que Antropología Forense trabajara en la investigación de identificación.

Tras aclarar, "no pertenecer, ni militar en ningún partido político", Gustavo aseguró que continuará junto a su familia militando con las organizaciones de derechos humanos, "juntos trabajamos por la verdad y la justicia".

"Esto también es posible por la política de derechos humanos encarada por la gestión de Néstor Kirchner y seguida por la Presidenta, Cristina", reconoció igualmente.

Las familias: Moro-De Vicenzo, son querellantes en la causa denominada: Díaz Bessone (ex Feced) que comenzará a ventilarse el próximo 27 de abril ante el Tribunal Federal Oral 1 de Rosario, cuando lleguen al estrado seis ex jefes militares y policiales acusados de diversos delitos de lesa humanidad en 87 oportunidades, entre ellos los homicidios de Miriam Moro y Roberto de Vicenzo cometidos en la última dictadura militar en centros clandestinos de Rosarinos.

"Se trata de un expediente que consta de 80 cuerpos y 200 anexos y si bien el juicio comenzará el 27 de abril próximo, debido a la magnitud de la causa en que serán más de 200 los testigos, estimamos que se extenderá por algo más de un año", reveló a Télam, Nadia Schujman, letrada del equipo de la organización, H.I.J.O.S de Rosario.