Testimonio del horror
Lea Kovensky, sobreviviente del atentado a la embajada de Israel, recordó ayer que "no paraba de llamar a mi hermano para avisarle que estaba viva”.
Lea, que actualmente continúa trabajando en la delegación diplomática, recordó ante Télam los primeros momentos de su paso por el hospital Fernández, donde fue derivada luego del atentado del 17 de marzo de 1992.
En diálogo con Télam narró dos recuerdos "muy fuertes” posteriores al tentado.
Primero, emocionada, trajo de su memoria "cómo una enfermera me limpiaba y lavaba la cara con agua” en el hospital. Y luego recordó a Télam que "no podía parar de llamar a la oficina de mi hermano para decirle que estaba viva”.
"El ya había salido para el hospital y yo seguía llamando para avisar que estaba viva, sus compañeros ya no sabían qué decirme” recuerda hoy de forma risueña.