Alak: "el país asiste a un peligroso festival de medidas cautelares contra el Estado"
El ministro de Justicia, Julio Alak, dijo ayer que "el país asiste a un peligroso festival de medidas cautelares contra el Estado, que paralizan la aplicación de legítimas normas y frustran el interés público".
Además, el funcionario advirtió, en declaraciones radiales, que "existen iniciativas que pretenden aumentar el número de representantes de las corporaciones de jueces, abogados y académicos dentro del Consejo de la Magistratura, en desmedro de la representación popular, que buscan aristocratizarlo".
"Hoy asistimos a un festival de medidas cautelares, con jueces que han desnaturalizado su esencia, impidiendo la aplicación de normas dictadas por el Congreso, o de decretos dictados conforme a lo establecido en la Constitución Nacional", señaló Alak.
De esta forma, salió al cruce de un fallo que frenó el DNU 298 que dispone la utilización de reservas para el pago de deuda.
En ese marco, el titular de la cartera de Justicia consideró que "las medidas cautelares son un remedio extraordinario y de aplicación restrictiva, sobre todo teniendo en cuenta la presunción de legitimidad de los actos del Poder Ejecutivo".
"En muchas cautelares dictadas en los últimos meses no se ha tenido en cuenta la presunción doctrinaria de legitimidad de los actos de la administración pública, como así tampoco si se está afectando con dicha medida el interés público", añadió.
Alak dejó en claro que "este no es un pensamiento mío. La Corte Suprema de Justicia ha sostenido permanentemente que las medidas cautelares no pueden frustrar el interés publico" indicó.
El ministro afirmó, además, que "la voluntad popular se expresa en el Congreso y en el Poder Ejecutivo" y que "por lo tanto los jueces no son llamados a gobernar. Al utilizar en forma abusiva las medidas cautelares en contra de legítimas decisiones del gobierno se está contrariando la voluntad popular", advirtió.
En otro orden, recordó que "hoy se está analizando la composición del Consejo de la Magistratura, y hay proyectos de reforma" del cuerpo, pero que "no se puede perder de vista que el Poder Judicial no es de los jueces ni de los abogados, sino del pueblo".
"Hay que evitar que las reformas que se quieren imponer aristocraticen el Poder Judicial", advirtió el funcionario.
El Consejo de la Magistratura -agregó- "tiene hoy una composición equilibrada entre los seis legisladores que representan a la voluntad popular y seis representantes de las corporaciones de jueces, abogados y académicos y sólo uno por el Poder Ejecutivo".
"En un estado democrático hay que evitar que la representación de las corporaciones aumente y tengan influencia dominante sobre la representación popular. Si esto sucediera, se estaría aristocratizando el Poder Judicial en desmedro de la representación popular", advirtió el ministro de Justicia.
En este sentido, sostuvo que "si queremos democratizar aun más el Consejo de la Magistratura, habría que analizar la legitimidad de origen de los miembros propuestos por las corporaciones y evaluar que sean electos por el voto popular".
"Y si queremos profundizar aun más la democratización del Poder Judicial, deberíamos analizar que el ingreso de funcionarios y empleados se haga únicamente por concurso público", concluyó.