El Ministerio de Salud dará a conocer información sobre el impacto del VIH-sida entre las mujeres de Argentina
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo desde 1911, el Ministerio de Salud de la Nación da a conocer una serie de informaciones sobre el impacto del VIH-sida entre las mujeres de Argentina, la importancia de prevenir el cáncer de cuello de útero y de alcanzar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, además de las acciones desplegadas por la Dirección de Maternidad e Infancia de la cartera sanitaria.
Entre 2001 y 2008, en Argentina la tasa de infección de mujeres con VIH-sida estuvo por debajo de la de los hombres, pero con una velocidad de descenso menor en los últimos años, según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación.
Durante este periodo la relación de nuevas infecciones entre sexos se mantuvo estable en alrededor de 1,6 hombres por cada mujer diagnosticada. Y la edad media de diagnóstico en el sexo femenino se situó entre los 30 y los 31 años.
En el lapso analizado, en promedio se diagnosticaron alrededor de 1.800 nuevos casos de mujeres anuales y si bien la gran mayoría se registró en la provincia de Buenos Aires y la ciudad homónima, en los últimos años esa proporción disminuyó frente al resto del país.
Entre el 27 y el 28% de las mujeres con nuevos diagnósticos de infección tiene un nivel de instrucción de estudios secundarios completos o superior y en este renglón hay grandes diferencias regionales.
Casi la mitad de las infectadas en la ciudad de Buenos Aires tiene secundario completo o más, mientras que este nivel sólo es alcanzado por la quinta parte en el Gran Buenos Aires o el Noreste del país.
En relación con las vías de transmisión, en el caso de las mujeres entre 2005 y 2008 hubo una caída en las infecciones por uso compartido de material para consumir drogas y un consiguiente aumento de la infección por relaciones heterosexuales, que en este periodo se ubicó sin variaciones en un 87%.
Sobre un total de entre 4.000 y 5.000 nuevos diagnósticos anuales de VIH que se reportaron entre 2001 y 2008, la tasa de infección en mujeres está siempre por debajo de la de hombres, pero con una velocidad de descenso menor en los últimos años, lo cual podría corresponder a una mayor tasa de diagnóstico a raíz de la generalización del testeo de las mujeres embarazadas.
Tanto a nivel nacional como regional, se incrementa la relación a medida que aumenta la edad y llegan a duplicarse los guarismos del grupo de 15 a 24 años al de 35 a 44 años y es en éste donde se observan las mayores variaciones.
La tasa de mortalidad por sida en Argentina alcanzó un pico de 59,6 defunciones por millón de habitantes en 1996, para luego descender hasta estabilizarse, en 1999, en 40 defunciones por millón.
Al desagregar los datos por sexo, si bien la tasa ha descendido en forma más marcada entre los varones, ha cuadriplicado la de las mujeres en su pico y la ha triplicado en la mayor parte del período 1990-2007.
La disminución de la brecha entre ambos sexos, en los últimos años, se ha reducido a expensas de la mayor caída de la tasa de mortalidad en hombres.
En relación con la cantidad de personas infectadas, se estima que ascienden a 120.000. La mitad de las mismas conocen su condición y casi todas se encuentran en seguimiento en los servicios de salud.
De ellas, 42.000 reciben medicación antirretroviral (ARV), 69% proporcionada por la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) del Ministerio de Salud de la Nación y el resto a través de la Seguridad Social y los servicios de salud prepagos.
El otro 50% de las personas infectadas desconocería su serología, estimación consistente con encuestas poblacionales desarrolladas en los últimos años.
Entre 1982 y 2008 se notificaron en Argentina las infecciones de 75.009 personas, de las cuales 37.998 (51%) presentaron al menos un evento definidor de sida.
De ellas, alrededor de 25.000 han fallecido, según información suministrada por la Dirección de Estadísticas e Información en Salud del Ministerio de Salud de la Nación.
Cáncer de Útero
A pesar de que se puede prevenir muy fácilmente, el cáncer de cuello de útero es el segundo más diagnosticado en las mujeres: se estima que cada año hay 3.000 nuevos casos y se producen aproximadamente 2.000 muertes a causa de esta enfermedad en Argentina.
El virus que causa está patología, el Papiloma Humano, generalmente se transmite a través de las relaciones sexuales y en la mayoría de los casos desaparece solo, pero si la infección persiste, algunas veces produce lesiones que con los años pueden convertirse en un cáncer.
El Papanicolaou o PAP, como se lo denomina frecuentemente, es un examen que permite detectar células anormales o lesiones en esta zona del cuerpo y permite reducir hasta en un 80 % la incidencia y mortalidad.
En Argentina la realización del PAP es gratuita y se puede llevar a cabo en todos los hospitales y centros de salud, aunque no se cuente con obra social.
Salud Sexual y Reproductiva
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación ratifica el compromiso con alcanzar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva, que ha sido reconocido como un objetivo del desarrollo desde la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) de 1994 en El Cairo y desde 2005 como uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Existen aún muchos desafíos, como la reducción de los embarazos no planificados, el acceso de los jóvenes a la educación sexual y la reducción de muertes maternas, entre otros.
Sin embargo, se puede señalar como fortaleza que en la actualidad el Programa está llegando efectivamente a la población con información, orientación, atención y métodos anticonceptivos en casi el 90% de los centros de salud y hospitales del país, mientras se trabaja para que en 2016 esté disponible en la totalidad del sistema público de salud.
Los esfuerzos están dirigidos a garantizar el acceso a la información, a la atención de calidad y a los recursos para el cumplimiento efectivo de los derechos sexuales y reproductivos de toda la población.
En este marco, el principal objetivo del Programa es alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y procreación responsable con el fin de que mujeres y varones puedan adoptar decisiones libres de discriminación, coacciones o violencia.
Reconociendo la existencia de múltiples situaciones de desigualdad que sufren las mujeres en la sociedad, las acciones del Programa se dirigen a potenciar la participación en la toma de decisiones relativas a su salud sexual y procreación responsable.
Maternidad e Infancia
La Dirección Nacional de Maternidad e Infancia de la cartera sanitaria nacional desarrolla una serie de actividades a favor de la salud de las mujeres, como el Sistema Informático Perinatal (SIP), el Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Atención Post-Aborto, la producción de guías para la práctica clínica, el Sistema Nacional de Vigilancia de la Mortalidad Materna y la capacitación de los equipos de salud de las principales maternidades del país.