Volver al Futuro
Mientras que la Cámara Federal porteña resolvió hoy que el ex intendente de Escobar, Luis Patti, debe ir a juicio oral procesado por "encubrimiento" a raíz de haber "prestado colaboración" a dos ex represores prófugos para que "eludieran el accionar de la Justicia", en el Congreso de la Nación, la diputada kirchnerista Victoria Donda Pérez presentó hoy un proyecto de ley proponiendo que queden "inhabilitadas" para el ejercicio de la función pública aquellas personas vinculadas con delitos de lesa humanidad.
Se trata de dos hechos que son relativos a una secuencia coherente de acciones llevadas adelante durante los últimos años. Comenzó en primer lugar con el rechazo por mayoría a ocupar su banca de diputado en el Congreso de la nación después de haber sido electo el 23 de octubre del 2005, su posterior detención y condena por los secuestros de Diego Muñiz Barreto y Juan Fernández y por el asesinato de Gastón Goncalves, ocurridos durante la dictadura, sumadas a la desición de esta semana de la Corte Suprema de
La presentación de la diputada kirchnerista al Congreso Nacional del proyecto de ley que impulsa la prohibición a ocupar cargos públicos comprende a quienes durante la dictadura cometieron homicidio, privación ilegítima de la libertad, supresión, sustitución o falsificación de identidad, torturas y cualquier otro delito que por su entidad constituya graves violaciones a los derechos humanos y/o delitos de lesa humanidad en este sentido la diputada afirmó que "el lugar de los delincuentes es la cárcel y no los cargos públicos, que deben ser ocupados por hombres y mujeres comprometidos con la democracia”.
Donda Pérez, quién nació en 1977 en la ESMA durante el cautiverio de sus padres María Hilda Pérez y José Donda, explicó que la ley "será una herramienta legal para que todos los que cometieron estos delitos estén a disposición de la justicia y no ocupando cargos institucionales".
Parece una obviedad que quienes fueron los responsables de la desaparición de una generación no puedan ocupar cargos estatales, pero no lo es y hay que impulsar una ley que se los impida, aún teniendo que escuchar ecos mortales del pasado que defienden hoy a los que en otra época, a cargo del estado lo utilizaron para instaurarar el terror y la pobreza planificada. Atrapados desde ese pasado intentan una y otra vez, volver al futuro.