Mujica asumió como presidente
Luego de prestar juramento ante su esposa la senadora Lucía Topolansky, la senadora más votada de los treinta que integraron la lista en la última elección, dió su discurso ante la Asamblea Legislativa donde tuvo definiciones categoríacas.
“Seguimos fracasando en hacer la Patria Grande, por lo menos hasta ahora, (pero) nosotros no perdemos la esperanza porque están vivos los sentimientos; desde el Río Bravo a las Malvinas vive una sola nación, la nación latinoamericana" aseveró el mandatario.
Acerca del Mercosur subrayó que el bloque es "hasta que la muerte nos separe" y pidió una "actitud recíproca" de los socios de mayor envergadura económica, Brasil y Argentina.
En este sentido Mujica consideró que "la globalizacion es un hecho irreversible" y señaló que si bien "la idea de cerrarse al mundo quedó obsoleta, el proteccionismo sigue vivito y coleando y a menudo es protagonizado por unidades de tamaño continental".
"Vamos a darle al país cinco años más de manejo profesional de la economía. Seremos serios en la administración del gasto, en el manejo de los déficits, en la política monetaria y más que serios, perros en la vigilancia del sistema financiero", dijo en su discurso que duró unos 50 minutos en el Palacio Legislativo.
Con este marco conceptual el flamante mandatario sostuvo que "vamos a ser ortodoxos casi en la macroeconomía, pero lo vamos a compensar largamente siendo heterodoxos, innovadores y atrevidos en otros aspectos, en particular a tener un Estado activo en el estímulo al país `agrointeligente`".
Pero el nuevo presidente uruguayo sostuvo que "queremos transformar la realidad, terminar con la indigencia, que la gente tenga trabajo, salud, previsión social; nada de esto se consigue en este país a los gritos", y precisó que su gobierno propiciará una concertación con la oposición.
"Vamos a buscar el diálogo, no de buenos ni de mansos sino porque creemos que esta idea de la complementariedad es la que nmejor se ajusta a la realidad de hoy", completó.
En un hecho histórico para la República Oriental del Uruguay donde por primera vez en toda su historia un mandatario de izquierda recibió el poder de manos de otro del mismo signo político: la alianza Frente Amplio.
“Tuvimos que aprender que gobernar era más difícil de lo que parecía”, dijo.
Mujica y Astori llegaron más temprano al Palacio Legislativo para dar comienzo a la ceremonia de asunción de mando presidencial.
José Mujica, ex guerrillero de 74 años, asumió hoy como 52° Presidente de la República, en ceremonias que tuvieron la presencia de siete presidentes de América; Cristina Fernandez de Kirhner de Argentina, Luis Inacio Lula Da Silva de Brasil, Evo Morales de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador, Alvaro Uribe de Colombia, Fernando Lugo de Paraguay y Hugo Chávez de Venezuela; el Príncipe Felipe de Borbón, de España, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de Estados Unidos.
Una vez terminada la ceremonia en el palacio legislativo Mujica y Astori se trasladaron en el “Pepe Móvil” un auto eléctrico, una especie de camioneta que los trasladó junto a una carabana interminable de gente hasta la Plaza Intendencia donde se yergue el monumento a Artigas lugar que eligió el propio Mujica para pronunciar su segundo discurso del día.
En las calles y en el acto se vivió un clima de fiesta popular, con una multitud que participó de una jornada a pleno sol, y festejó las palabras de un Mujica como siempre descontracturado, campechano y directo.
El flamante presidente inició sus palabras en la Plaza Independencia con un "naides más que naides", la frase del líderde la independencia uruguaya, José Gervasio de Artigas, para indicar que es sólo un "mandatario" que obedece el mandato del pueblo oriental.
Luego de tomar la jura de sus ministros y de estampar su firma ante el escribano del Estado, Mujica, que pasó once años encarcelado en durísimas condiciones durante la dictadura uruguaya, bromeó que todo esto era "para que no digan que no estoy domesticado".