Despreciable a sus ojos
Desde esta semana, las venezolanas que caminan por los pasillos de los tribunales de ese país no pueden usar escotes ni minifaldas, tras la prohibición de estas prendas por afectar la "dignidad" de esos lugares.
La medida fue comunicada por la presidenta del Circuito Judicial Penal de Caracas, Veneci Blanco, en una circular que exhorta a todos los funcionarios a cumplir con "el decoro" de la institución.
El comunicado también exige al personal masculino que usa uniforme a vestirlo de manera "adecuada" y prohíbe combinarlo con camisas o pantalones que no formen parte del equipo.
La medida generó opiniones encontradas en la Justicia venezolana. "Ninguna norma faculta a la presidenta del Circuito a adoptar semejante resolución. Está usurpando funciones", señaló una fuente al diario El Universal.
La dignidad, para información de esta funcionaria, no radica en la vestimenta de los empleados sino en el modo de trabajo en pos del ciudadano, en la lucha por una mejor justicia.
La dignidad es el respeto que una persona tiene de sí misma y quien la tiene no puede hacer nada que lo vuelva despreciable a sus propios ojos.