Guardiaaaaaa!!!

04/04/2008
Provinciales - Provincia
alternative
El Bloque Radical exhibe preocupación sobre una crisis que cuando fue gobierno ni siquiera remedió: la carcelaria

Diversos, a veces innumerables, son los temas o circunstancias que el Estado debiera solucionar, ya sea por mandato popular u obligación  constitucional. Bajo estos cielos de compromisos políticos y sociales, existe una problemática estelar que causa molestia y “juega” peligrosamente con el humor social: la crisis carcelaria.

La fuerte incomodidad, “una piedra en el zapato”, retazos de crisis social tras las rejas, puñalada ciudadana, normativa obsoleta, “descuido” institucional, políticas coyunturales que danzan al son de las encuestas adversas o de la agenda periodística; son algunos contextos o escenarios por donde merodea la realidad adversa de las cárceles, habitáculos de depósito de seres humanos con suerte impía. 

En la Unicameral ingresó la semana pasada sendos pedidos de informes, propulsados desde el Bloque de la Unión Cívica Radical mediante los cuales, exigen con premura que el Poder Ejecutivo Provincial responda distintos aspectos relacionados a la situación de las cárceles en Córdoba y sobre los mecanismos previstos para la venta de los inmuebles donde se emplazan los presidios de encausados y de la penitenciaria.

Una de las iniciativas requiere pormenores sobre condiciones de preservación de los inmuebles que se establecen como requisito para su venta, proyecto de planificación e impacto ambiental y destino de los fondos provenientes de ambas ventas.

También, los parlamentarios del centenario partido sumido en una crisis peor que la carcelaria, exigen en otro proyecto al Ministerio de Justicia provincial, la cantidad de penados que cada Juzgado de Ejecución Penal existente tiene bajo su competencia y detalles sobre la existencia y resultados (si los hubiere) de los controles obligatorios relacionados a la verificación y cumplimiento de las normas de sanidad e higiene en los establecimientos carcelarios de Córdoba.

La triste realidad carcelaria en más vieja que la pena, desconcierta y abruma gobiernos de todos los colores. Solamente los amigos inseparables de la Democracia (trabajo, salud, educación, compromiso y justicia), podrán doblegar y hacer sucumbir a este flagelo de todos los tiempos.