Cristina pidió a la ciudadanía tener "un fuerte compromiso, no con el gobierno, sino con el país"
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dijo ayer que sueña con recuperar la "movilidad ascendente" para los argentinos y llamó a la ciudadanía a tener, en el año del Bicentenario, "un fuerte compromiso, no con el gobierno, sino con el país".
"Sueño y nunca voy a renunciar soñar... en ser un país grande no sólo porque crecemos económicamente, que es muy importante, sino porque crecemos socialmente. No hay progreso social sin crecimiento económico, pero no hay legitimidad en el crecimiento económico si éste no alcanza a todos los sectores y no promovemos la movilidad social para arriba, ascendente", sostuvo la Presidenta.
Así lo afirmó ayer al mediodía al encabezar un acto en la localidad bonaerense de Magdalena, donde entregó las primeras cinco libretas sanitarias, requisito para la obtener la asignación Universal por Hijo.
El acto se realizó en el Teatro Español de esa ciudad, ubicada a unos 100 kilómetros al sudeste de la Capital Federal y a unos 50 kilómetros de La Plata, con la asistencia del gobernador bonaerense, Daniel Scioli; el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur; el intendente local, Fernando Carballo, y otras autoridades.
En su discurso, la jefa de Estado llamó a todos los argentinos a comprometerse en la "tarea de cambio y reparación" del país, "para volver a construir un país en el cual cada uno pueda decidir lo que quiera ser, porque de eso se trata la verdadera libertad, no de escribir cualquier cosa en el diario".
En ese marco, pidió a todos "en el año del Bicentenario un fuerte compromiso, no con el gobierno, sino con la Argentina y la bandera".
Al comenzar su mensaje, la Presidenta señaló que "habíamos descendido mucho en la escalera, habíamos quedado en el infierno y poco a poco con el esfuerzo de todos, fuimos subiendo peldaño a peldaño"
"Pero todavía no estamos en el fin de la escalera, falta, y tenemos que seguir profundizando un modelo que hizo de la recuperación económica, social y de la autoestima, sus banderas principales", sostuvo.
También recordó que cuando era chica existía otra libreta, la de la caja de ahorro, en la que los padres "compraban estampillas en el correo, para ahorrar para su hijo, lo que significaba que cuando fuera grande iba a tener los recursos necesarios para poder estudiar".
Para la mandataria, aquella libreta fue "el gran símbolo de la Argentina del progreso y la movilidad social" y que, luego con el transcurrir de los años y los gobiernos, se fueron perdiendo "todas y cada unas de esas conquistas, derechos y esperanzas, que es lo que más tarda en reconstruirse".
Asimismo, expresó que la implementación de la asignación universal por hijo es una de las medidas "más importantes de las últimas décadas", a la que calificó como "revolucionaria", ya que "independiza de cualquier político de turno a quien lo recibe y porque cubre un sector de gran vulnerabilidad social".
"Sueño con una Argentina en la que alguna vez podamos tener el equivalente a la libreta de ahorro, que los que reciban no sea para su subsistencia o el control sanitario sino para asegurar un futuro de estudio y progreso a sus hijos", manifestó y agregó: "alguna vez lo hicimos y lo vamos a volver a hacer".
La Presidenta expresó también que "el día que renuncie a las utopías es porque dejé de ser una militante y me convertí en una gerente de la política, y la Argentina ha tenido demasiados gerentes".
Refiriéndose a la Argentina, afirmó que es el país por el que lucha "todos los días".
"Es el país en el cual tengo que enfrentar intereses concentrados y poderosos, pero que no dudo en hacerlo, no voy a dudar porque no vine a permanecer, a durar, sino a cambiar las cosas que creo que están mal", concluyó la mandataria.