Campo Abierto
Convocados los productores agropecuarios junto a las cuatro entidades ganaderas en Gualeguaychú, en el punto de conflicto más álgido después de 21 días de protesta del campo en todo el país, decidieron suspender el paro por el término de 30 días en espera de la implementación de las medidas anunciadas por el gobierno nacional pero llamaron a mantener el estado de alerta y movilización durante el tiempo que lleve la discusión de las soluciones para el sector rural argentino.
Ante una multitud convocada al costado de la ruta, los representantes del campo expreseraon su más enérgico repudio al gobierno nacional por la falta de una política ganadera. Los representantes de las cuatro entidades del agro coincidieron en la necesidad de que el gobierno nacional cumpla con las medidas anunciadas para este sector. Es que el gobierno nacional por falta de ideas, oportunismo o criterio fiscalista, ya les había prometido
antes las mismas soluciones para los pequeños productores y nunca las aplicó, precisamente por esto y por haber tocado los intereses más poderosos del campo, el estado de la protesta continúa en alerta y movilización.
Asimismo hay que contemplar que la situación del campo frente al alto rendimiento de la soja varía visiblemente desde la óptica de los pequeños productores a los grandes pooles de siembra; varía en sus costos, en su trabajo y en su rentabilidad pero hay algo en lo que todos coinciden, y es que todos la siembran.
Y esto que los une, por diversas razones, es el gran problema del campo argentino volcado masivamente a la plantación de la soja, a la vez que sostiene el modelo económico que propone el poder político que a su vez intentó solucionar este problema masificado en las tierras por decreto, cuando en realidad lo que se necesitaba para llegar a buen puerto en materia de identidad productiva eran discusiones de fondo acerca de las formas de construcción y aplicación de políticas estatales con todos los sectores involucrados.
Pero en los errores ajenos no se pueden justificar los propios. Y esto va para el campo. Que el estado no los haya consultado en la implementación de las retensiones móviles y que haya habido un giro en cuanto a las políticas agropecuarias desde el poder central, no es motivo para que el campo se arroje la potestad de imponerle a todo un país los criterios fiscales que ellos creen convenientes, sin una visión totalizadora del país ya que cuando las primeras medidas se anunciaron para solucionar el problema al 80% de los productores y continuaron con las medidas de fuerza, buscaban en realidad que bajaran las retensiones a la soja.
En esta lucha de intereses, quedó claro que intereses defiende cada sector y cuales son los poderes que cada uno maneja; el estado sigue teniendo un fuerte apoyo social y político en todo el territorio nacional que por ahora le alcanza para hacer frente a crisis de estas características y el campo quien produce la riqueza nacional y sostiene el sistema puede abastecer o desabastecer a un país, mientras que al campo como a la puerta de una bóveda donde se guardan las riquezas, lo pueden abrir o cerrar cuando y como quieran.