Lo pasado pisado

02/04/2008
Provinciales - Proyecto
alternative
Exteriorizan tardíamente preocupación sobre la crítica realidad de los bienes culturales de la provincia

El oficialismo legislativo decidió rechazar el tratamiento sobre tablas y envió desabridamente a comisión, un proyecto de resolución del legislador uninominal por el Departamento Punilla, Rodrigo Serna (FCyS), por el cual requería certezas acerca del rol del Estado en la protección de los bienes culturales de la provincia

Nuestro territorio posee un importante patrimonio cultural ancestral, con numerosos sitios arqueológicos con presencia de arte rupestre, que son vestigios de asentamientos humanos, pertenecientes a culturas indígenas de hasta 11000 años de antigüedad: Ayampitines, Ongamiras, Sanavirones, Comechingones. 

Si uno toma debida nota de la desaparición -pocos días atrás- de numerosas piezas del “Museo Arqueológico Ambato” de la ciudad de La Falda, la desprotección de las pictografías de Cerro Colorado y la amenaza minera sobre otros lugares emblemáticos de nuestro pasado reciente, diríamos sin miedo a equivocarnos que nuestro patrimonio cultural está “sólo y triste en este mundo abandonado”.

El parlamentario juecista enmarca su preocupación en el artículo 3 del decreto reglamentario 484/83 de la Ley Nº 5543/73 “Protección de los Bienes Culturales de la Provincia”, y solicita –además- a la Secretaría de Cultura detalles sobre qué papel adoptó la misma en la investigación que se está llevando a cabo, tanto la Justicia Provincial como la Justicia Federal.

El joven legislador requiere saber si el Estado se constituyó en querellante, si adoptó medidas de seguridad, conservación y/o custodia, si estaban todas las piezas inventariadas y en caso afirmativo cual era su valuación, etc.

Las respuestas a estos interrogantes posiblemente vengan a paso de hombre”, no sólo por el desgano parlamentario del oficialismo, sino también por la falta de interés demostrado por la responsable del Patrimonio Cultural y Museos, Josefina Piana, mujer visiblemente obnubilada más bien con el Patrimonio Jesuítico que con el de nuestro pasado aborigen.

“El Estado Provincial es responsable de la conservación, enriquecimiento y la difusión del patrimonio cultural, en especial arqueológico, histórico, artístico y paisajístico y de los bienes que los componen, cualquiera sea su régimen jurídico y su titularidad”, dice la normativa al respecto; interesante gesticulación jurídica que Piana guarda sigilosamente en el placard.