Carlotto celebró la recuperación del nieto número 101, quien se reencontró con su padre
La titular de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, celebró ayer la recuperación del nieto número 101, quien se reencontró con su padre, militante de la defensa de los derechos humanos que se desempeña como secretario de la organización.
"Es una felicidad para nosotros anunciar lo que bautizamos como el primer nieto del Bicentenario", aseveró Carlotto en declaraciones formuladas ayer por la mañana a radio Continental.
"Esta es la energía que nos trae cada restitución", dijo Carlotto al abrir con aplausos y mucha emoción la conferencia de prensa en la que presentó a Francisco Madariaga, el hijo del secretario de la institución recuperado la semana pasada.
"Todos los nietos son queridos y muy bienvenidos pero este especialmente es un premio para este padre que luchó toda su vida y es rector de los principios de esta institución para la búsqueda de los chicos", expresó.
La presidenta de Abuelas agradeció al gobierno nacional por haber proporcionado en los últimos años las herramientas necesarias para encontrar a hijos de los desaparecidos durante la última dictadura.
Se trata del joven Francisco Madariaga Quintela, hijo de Silvia Quintela, secuestrada por la dictadura militar el 17 de enero de 1977 en la localidad bonaerense de Florida, cuando estaba embarazada de cuatro meses.
Desde ese momento, su pareja, el sobreviviente Abel Madariaga, quien partió al exilio, emprendió la incansable búsqueda de su hijo que lo llevó a comprometerse a tal punto con la causa que es secretario de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.
En la entrevista, Carlotto contó que el nieto número 101 fue detectado por la propia iniciativa del joven que "tuvo sus dudas" acerca de su identidad.
Además, indicó que, una vez que Francisco se acercó a la institución "todo se desarrolló rápidamente dada la peligrosidad del apropiador, un hombre que felizmente está detenido".
"Las autoridades hicieron un trabajo excelente dado el riesgo de vida que corría el chico e incluso la propia familia biológica", relató Carlotto, quien destacó la importancia de continuar con la tarea de búsqueda de chicos apropiados durante la última dictadura militar.
De hecho, sostuvo que "estas personas viven oprimidas" y "muchas veces con una vida muy desgraciada", como -según afirmó- es el caso de Francisco Madariaga Quintela.
Francisco afirmó este mediodía que "tener identidad es lo más lindo que hay" y aseguró que "siempre sintió que no pertenecía a la familia en donde vivía porque eran muy violentos".