Al gran pueblo argentino

02/04/2008
Nacionales - El conflicto del campo
alternative
Cristina Fernández de Kirchner convocó a un gran acuerdo de cara al próximo bicentenario

Ecos del pasado retumbaron en la emblemática Plaza de Mayo cuando la presidenta Crsitina Fernández de Kirchner evocó acontecimientos grabados en el inconsciente colectivo de los argentinos; el lock-out patronal que se llevó a cabo en 1976 y que terminó desembocando en la sangrienta dictadura militar. En este sentido remarcó que son los mismos que intentan producir un hecho de similares características a la vez que los exhortó a respetar la voluntad popular expresada en las últimas elecciones. 

En un marco de exhibición de poder político en una plaza colmada por delegaciones de los sindicatos, organizaciones sociales, de derechos humanos y columnas de las intendencias del conurbano bonaerense y la juventud, agrupando arpoximadamante 200 mil personas, la mandataria nacional llamó a  reflexionar a los ruralistas, les pidió que levanten los cortes y que dejen circular los alimentos.

A dos años del bicentenario Cristina Fernández de Kirchner convocó a todos los argentinos este 25 de mayo a "establecer una bisagra histórica para terminar con 200 años de fracasos". En una economía que batirá records de crecimiento a la luz de sus dos siglos de vida, enfrenta su momento más crítico por no ser capaz de encontrar un equilibrio entre cuatro aspectos fundamentales: su crecimiento, la forma en que lo realiza, la distribución de la riqueza que este proceso genera y la acumulación de poder político que provoca. 

Es que sin lugar a dudas la falta de resolución de la búsqueda de este equilibrio amenazaba con detener el crecimiento de la economía y el sustento del modelo basado en esta premisa. Pero no es menos cierto que la coyuntura exigía una rápida intervención del estado debido a las consecuencias que traería en el mediano plazo la formula que el agro utiliza para crecer: la producción ganadera, la lechera y el maíz entre otras, retroceden en forma inversamente proporcional al avance acelerado de la soja, en detrimento del mercado interno y la producción nacional.

Este mecanismo que fué permitido por el estado durante más de cuatro años permitiéndole remontar una crisis sin precedentes en el país al mismo tiempo que año tras año, las reservas federales del Banco Central, donde descansan las  bases del modelo económico fueron en aumento, fué el que también provocó  la concentración de un poder político en manos de un gobierno que distribuye fondos a las provincias a cambio de lealtades y sometimientos políticos y no de criterios federales.

Estamos en medio de la discusión de un país, que es ideológica, política y económica; discutimos por primera vez en doscientos años un modelo, y esto indefectiblemente afecta intereses que están acuñados en la historia de nuestro país, donde una y otra vez truncaron sistemáticamente la posibilidad cierta de conseguir para la sociedad argentina, una noble igualdad.