Doctor House
Tomó estado parlamentario en la Legislatura de Córdoba un proyecto de ley del legislador del Frente Cívico y Social, César Serra, que pretende que los médicos que hayan ejercido su profesión en la provincia y sean jubilados de la Caja de Previsión para Profesionales de la Salud, puedan recetar y solicitar estudios para sí y los familiares a su cargo.
Para ello la iniciativa propone agregarle un párrafo a un artículo de la ley que crea la Caja de Previsión, que prohíbe que los afiliados jubilados ejercer su actividad profesional privada en el país o fuera de él, en forma directa o indirecta.
En este sentido la propuesta tiene que ver con una excepción a esta norma, esto es, el afiliado jubilado sólo podrá recetar o indicar estudios para sí y para sus familiares a cargo, solicitando mediante declaración jurada inscribirse en el registro de una matrícula especial que se creará a tal fin.
Asimismo el proyecto agrega un inciso al artículo que rige el gobierno y matriculación de los colegiados de la ley que crea el Consejo de Médicos de la provincia. Se trata del requisito de presentar una solicitud y declaración jurada de los familiares a cargo para poder inscribirse en el registro de la matrícula especial de médicos jubilados, que lo habilita sólo para recetar y solicitar estudios para sí y familiares a cargo.
Otra de las propuestas de la iniciativa es agregarle un párrafo al artículo que dispone las causas de suspensión o cancelación de matrícula. En este sentido, cuando la cancelación de la matrícula obedezca a la jubilación ordinaria el médico podrá solicitar su inscripción en el registro de matrícula especial que tendrá una validez de un año, pudiendo ser renovada.
En los fundamentos del proyecto de ley el legislador Serra se preguntó “¿cómo enfrentar desde el punto de vista bioético esta situación, cuando se lo limita al médico siendo familiar del enfermo a su cargo y aún a él mismo; en el ejercicio básico de su profesión que es el diagnóstico y la prescripción que calma y apacigua la ansiedad?”.
El parlamentario juecista destacó la “ansiedad y angustia” que le generan al médico ya jubilado cuando él o sus familiares a cargo padecen una enfermedad “por no poder ejercer su profesión en lo más básico: diagnosticar e indicar una terapéutica medicamentosa que en algunas ocasiones detendrá la enfermedad y en muchas otras al menos mitigará la angustia el dolor y los síntomas”.