Aires de extorsión

27/03/2008
Nacionales - Paro agrario
alternative
El discurso de la presidenta agravó la crisis con el campo

El conflicto que comenzó hace 13 días entre el campo y el gobierno nacional iniciado por el aumento en las retenciones por parte del gobierno nacional a las exportaciones, vive su capítulo más crítico.

Tras cinco días de silencio de la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, se dirigió hoy finalmente a todo el país tras un acto de anuncio de obras públicas para Buenos Aires realizado en el salón sur de Casa de Gobierno, donde fustigó las acciones de protesta tomadas por el campo y calificó a los piquetes que realizaron a lo largo de todo el país como de la “abundancia como contracara de los del año 2003 cuando eran piquetes de la miseria. Parece que hay sectores –añadió- que no quieren cambiar ni comprender y hacen piquetes protagonizados por el sector de mayor rentabilidad de los últimos cuatro años y medio o cinco”.

En igual sentido, en cuanto a la comparación de estos piquetes con los del año 2003, la mandataria criticó a los ruralistas porque “insisten con las mismas prácticas de siempre” y les recordó que años atrás “le pedían al gobierno que diera palos y pusiera orden” para rechazar los piquetes de organizaciones sociales.

En cuanto a las repercusiones de las políticas aplicadas por su gobierno remarcó que: "hoy millones de argentinos han recuperado el trabajo; entonces aparecen los piquetes pero mucho más violentos protagonizados por el sector de mayor rentabilidad en el país”.

Haciendo un fuerte hincapié en la política de redistribución del ingreso que impulsa el gobierno nacional, la mandataria nacional justificó el aumento de las retenciones aplicadas por decreto poco tiempo atrás afirmando que “si no es sobre aquellos sectores que tienen una renta extraordinaria a quién le vamos a pedir la distribución del ingreso”.

Además criticó severamente el intento del campo por intentar acumular cada vez mas riquezas y las medidas de lock out patronal que llevan adelante los dirigentes del agro, aseverando que “cuando las vacas vienen gordas parece que las vaquitas son para ellos y las penitas para los demás”. 

No solo el modelo de las retenciones fue justificado por parte de la mandataria en torno a la redistribución de la riqueza que intenta llevar adelante su gobierno sino que también lo sustentó en la utilización que se hacen de los fondos generados por este mecanismo para la obra pública en todo el país y sobretodo en los subsidios que el Estado nacional realiza para mantener a un precio razonable la producción en la Argentina remarcando específicamente los subsidios a distintos insumos que utiliza el campo como el combustible, la infraestructura vial y el transporte, aportes que “le dan competitividad al sector junto a un tipo de cambio favorable que les permite altas ganancias a este sector”.

En este sentido la mandataria advirtió que, “nadie critica que puedan comprarse una 4 X 4, que vivan bien, lo que no me parece bien es que quieran hacerlo a costa de otros argentinos que no pueden acceder a lo mas elemental”,  que no se someterá “a ninguna extorsión, a ninguna, a ninguna”. Segundos después dijo “entender los intereses del sector pero soy presidenta de todos los argentinos”.

Finalmente, la presidenta terminó su discurso pidiéndoles a los argentinos un esfuerzo de tolerancia por posibles hechos de violencia que pudieran desatarse a raíz de esta protesta y llamó a la reflexión a todos los argentinos con respecto a “que modelo de país queremos los argentinos, si para unos pocos -como en el pasado- o un país más justo y con mayor equidad”.