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El ministro de Educación, Alberto Sileoni, admitió ayer que la deserción escolar "es un problema serio" en el país que afecta a "los más pobres", aunque volvió a disentir con la estadística de la Iglesia Católica según la cual son 900.000 los jóvenes que no estudian.
Además, adelantó que la presidenta Cristina Fernández anunciará la semana próxima medidas para "retener mucho más a los chicos" en los colegios y manifestó la esperanza de "arreglar" con los gremios docentes en las negociaciones salariales para que "el del Bicentenario sea el año de los 180 días de clase".
"Es un problema serio", reconoció Sileoni al reflexionar sobre la deserción escolar, para sostener luego que afecta a "los más pobres".
En ese sentido, puntualizó que, "en el quintil más pobre de la población, el abandono es del 30 por ciento y, en el quintil menos pobre, o sea el 20 por ciento menos pobre, el abandono es del 6 por ciento".
Sin embargo, volvió a cuestionar la cifra que difundió ayer la Iglesia Católica sobre estudiantes que no estudian, al sostener que existe "una diferencia" con los datos del Gobierno, aunque evitó brindar precisiones al respecto. "Ante este problema, no hay que hacer una diferencia de cifras", dijo el funcionario, no obstante, en declaraciones a radio Continental.
Sileoni argumentó luego que la deserción "es un problema internacional" y especificó que, "en Francia, le han declarado la guerra al abandono escolar".
El funcionario adelantó luego que la jefa de Estado anunciará la semana próxima medidas para revertir la alta deserción escolar, que pondrán el foco en principio en la escuela secundaria.
Es hora, en nuestros tiempos, de dar vuelta la historia que rige la vida de nuestra sociedad desde el momento en que comenzó.
Mi educación fue muy buena hasta que el colegio me la interrumpió. George Bernard Shaw