Las querellas pidieron penas de entre 25 y 50 años de prisión para Bignone

12/02/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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Los abogados Dinami, Bonomi y Molinari reclamaron, además, que se considere que los imputados cometieron el delito de "genocidio", inexistente en la legislación argentina

Las seis querellas del juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 58 víctimas en Campo de Mayo pidieron penas de entre 25 y 50 años de prisión para el último dictador Reynaldo Bignone, al concluir ayer su ronda de alegatos ante el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín (TOF1). 

Iguales penas pidieron todos los querellantes contra los generales Santiago Omar Riveros, entonces comandante de Institutos Militares, y su jefe de inteligencia, Fernando Verplaetsen, quienes ya fueron condenados el año pasado a prisión perpetua por el asesinato del adolescente Floreal Avellaneda, también en Campo de Mayo. 

La ronda de alegados de la querella se completó ayer con los del abogado Pablo Llonto, y luego con los representantes de Justicia Ya, quienes pidieron que se aplique medio siglo de prisión a cinco de los siete acusados, 42 a otro y 21 al último. 

Los abogados Pablo Dinami, Luis Bonomi y Liliana Molinari reclamaron que se considere que los imputados cometieron el delito de "genocidio", inexistente en la legislación argentina, duplicando así los montos pedidos por las otras cinco representaciones de las víctimas. 

Los otros acusados son los generales Jorge García, Eugenio Guañabens Perelló y Alberto Roque Tepedino, ex jefe del batallón 601 de inteligencia del ejército y el ex comisario de Bella Vista, Germán Montenegro. 

En Campo de Mayo, donde Bignone fue subjefe, funcionaron cuatro centros clandestinos de detención por los que se estima que pasaron unas 5 mil personas, que en su mayoría permanecen desaparecidas. 

Las otras querellas pidieron condenas de 25 años, que es el máximo previsto por del delito de "privación ilegal de la libertad agravada por el tiempo transcurrido", es decir la desaparición forzada, todos como "autores mediatos". 

Las mismas penas reclamó  antes de ayer el abogado de las Abuelas de Plaza Mayo, Mariano Gaitán, quien pidió además que sean de cumplimiento efectivo y no domiciliario, y antes el representante de la Secretaría de Derechos Humanos, Ciro Annichiarico, y la abogada Alcira Ríos. 

Los fiscales Juan Patricio Murray, Javier De Luca y Marcelo García Berro compartieron el pedido para Bignone, Riveros y Verplaetsen, pero para los restantes acusados pidieron penas escalonadas. 

En la agenda que manejan los jueces Marta Isabel Milloc, Héctor Sagretti, y Daniel Alberto Cisneros, la semana próxima no habrá audiencias y el 25 darán sus alegatos los defensores oficiales de los acusados, con fecha probable de sentencia a partir de la segunda semana de marzo.