Siguen Vivos
Al cumplirse el octavo aniversario de los trágicos sucesos del 19 de diciembre de 2001, el senador nacional y líder del Frente Cívico y Social, Luis Juez, se quejó que aún hoy permanecen en el escenario político el elenco integrante del “que se vayan todos” reclamado por los ciudadanos hace ocho años atrás.
“El ‘que se vayan todos’ no raspó siquiera los escrúpulos de estos personajes que aún hoy se pavonean en el escenario nacional y local”, dijo Juez, al tiempo que sentenció que “el patético electo se sigue engrosando y nada menos que con algunos estafadores que comenzaron su historia política en las filas del Partido Nuevo”.
Sin embargo Juez no se lamentó de aquellas deserciones, al contrario, aseguró que “nos enorgullecen pues a pocos años de verlos trabajar, la sociedad ya condenó su ineficiencia y la precariedad de sus principios éticos. La misma sociedad que en junio nos fortaleció con su confianza”.
Ocho años después del “Que se vayan todos” el senador nacional del FCyS ratificó “el camino de la construcción social y política con herramientas honestas y ajenas a la perversa inconducta de decenas de dirigentes que eligieron los despachos oficiales y las bancas del Congreso pensando en su prosperidad y la de los amigos del poder”, agregó el dirigente.
Además se reconoció como “parte emergente de ese clamor popular”, por lo que aseguró su deseo de animar la memoria y recordar la tragedia que, según Juez, “generó con lágrimas y sangre otra manera de comprometerse socialmente, un estilo ético de construcción ciudadana a contramano de los métodos mediocres de los partidos históricos y sus gerentes”.
Juez recordó que el pasado 19 de diciembre de 2001 el ex presidente Fernando De la Rúa, el jefe de Gabinete Chrystian Colombo y el ministro del Interior Ramón Mestre firmaron un decreto 1.678 declarando el estado de sitio.
A las pocas horas, desatada la furia, el presidente volvía para atrás con la medida. Al menos 28 personas muertas, cientos de heridos y más de cuatro mil detenidos era hasta el momento el saldo parcial de la violenta crisis social que comenzó el 19 y que el 20 generó la renuncia del presidente de la nación.
“Desesperado, Ramón Puerta presidente provisorio, gritaba que era un gran error haber levantado el estado de sitio. Domingo Cavallo rogaba por custodia en su casa. José Manuel de la Sota vociferaba acerca de la anarquía como si él no hubiera tenido nada que ver y Mestre insistía con que la gente no tenía hambre y que una clara muestra eran las botellas de alcohol que sacaban de las góndolas, Oscar Aguad asentía”, contó el líder del FCyS.
Finalmente Juez agregó que “Rodríguez Saa se medía el traje y meses después, Duhalde, Solá, Atanasoff y Juan José Álvarez firmaban sin sonrojarse que los fusilamientos de Kostery y Santillán en el Puente Pueyrredón eran avatares de la crisis social”.