Equilibrio Vital

17/12/2009
Nacionales - Sociedad
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Crece el estrés laboral en Argentina y en el mundo. La nueva epidemia del siglo 21 afecta a casi dos tercios de los empleados de las empresas, tanto Pymes como grandes

El 56% de las personas se siente más estresada este año que en períodos anteriores. El 64% de los empleados de Pymes están experimentando esta situación. Y en el personal de multinacionales, el 60% sufre la misma situación.

Según la consultora especializada Regus, hay carga excesiva de trabajo, realización de tareas monótonas, falta de autonomía y falta de apoyo de los compañeros. Todos factores que generan estrés.

La Unión Europea considera el estrés como la segunda patología más común del mundo. La llaman "la epidemia del siglo 21" y la Argentina no queda al margen del problema.

"Esta situación resulta negativa para las empresas que ven seriamente afectado su manejo y productividad laboral, además de la baja en niveles de motivación y los conflictos internos, en momentos en las empresas están luchando para regresar a un crecimiento", señala Regus.

Para combatir el flagelo, los expertos recomiendan practicar algún deporte, programarse actividades de ocio y tiempos dedicados a la familia y los amigos para mantener este equilibrio tan necesario.

"Evitar la sobrecarga de trabajo. Establecer un listado de objetivos reales a corto y medio plazo, lo que aporta mayor perspectiva sobre el proyecto en desarrollo y no produce tanto estrés", sugieren.

"Es importante que el trabajador disponga de un espacio propio dentro de la oficina que considere "suyo", que se mantenga limpio y ordenado y con objetos y/o fotografías personales esto lo ayudará a obtener energía positiva y trabajar más a gusto", es otro de los aportes para alivianar el estrés.

"Hacer pequeños descansos durante la jornada laboral que permitan al trabajador desconectar brevemente y así emprender una nueva tarea con mayor concentración. Por otro lado, resulta vital dormir unas ocho diarias para descansar correctamente y así afrontar los próximos retos con energía", concluyeron.

El mundo actual exige cada vez más velocidad y eficiencia: hacer mucho, rápido y bien. Lograr el equilibrio resulta vital porque a este ritmo perderemos la esencia de la vida, el valor por las simples cosas, el bienestar del alma.