Made in Argentina

15/12/2009
Nacionales - Cultura
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“El secreto de sus ojos", galardonada en La Habana. Se llevó seis estatuillas, entre ellas las de mejor director y mejor actor.

Otra vez más, El secreto de sus ojos volvió a demostrar que es la película argentina de 2009. Y en esta ocasión fue en el Festival de La Habana donde, pese a no ganar el premio principal (el Coral), se llevó seis estatuillas de la contienda cubana y fue la película más galardonada de todo el festival.

El filme de Juan José Campanella se llevó el Gran Premio del Jurado, el de mejor director, mejor actor (para Ricardo Darín), mejor música (Federico Jusid), el Premio de la Popularidad y el de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica. Todo esto a pocos días de la entrega de los premios de la Academia de Cine Argentina, en los que seguramente arrasará.

Pero El secreto... no fue la única película argentina premiada en La Habana. El último verano de la Boyita, de Julia Solomonoff, ganó una mención del premio Signis y el Premio Caminos 2009; la coproducción con Uruguay de Adrián Biniez, Gigante, ganó el segundo premio Coral en la competencia de Operas Primas (esa sección la ganó el filme chileno Huacho, de Alejandro Fernández Almendras). 

También la coproducción con España de Enrique Gabriel y Javier Angulo, La pérdida, ganó el primer premio entre los documentales, y el Premio Especial del Jurado en esa misma competencia fue para Fragmentos rebelados, de David Blaustein. Una mención del Premio Fipresci fue para Hiroshima, coproducción con Uruguay dirigida por Pablo Stoll.

 
Otros premios importantes para películas aún en producción fueron el Premio Coral al Guión Inédito para Infancia clandestina, de Benjamín Avila y Marcelo Müller; el Premio de Posproducción para Ocio, de Juan Villegas y Alejandro Lingenti.
 

Una de las mejores formas para producir cambios en la sociedad es a través del arte en todas sus expresiones, y el cine es quizás uno de los géneros más populares. 

Argentina, desde hace unos años, está logrando confluir en la pantalla grande la atracción del público con temáticas que tienen que ver con su historia y sus problemáticas, buena mezcla para evitar el desmoronamiento de la memoria, imprescindible para que los pueblos puedan vivir su presente, construyendo su futuro. 

Encima de todo, el resultado final es magistral, reconocido en el mundo. Todo hecho en Argentina.