La Última de Campos

12/12/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Campos dijo que Albareda fue “eliminado” por motivos personales y reflejó la relación de la policía con el poder judicial durante la última dictadura militar

El ex titular de la Policía Provincial, el coronel (r) Rodolfo Campos, calificó como “eliminación” al asesinato y desaparición del policía Ricardo Fermín Albareda y aseguró que se produjo por “motivos personales, fue un acto de venganza”.

“¿Por qué se lo elimina al sr. Albereda?”, se preguntó Campos y agregó: “¿Qué motivos podrían haber existido para eliminar a este señor? Son motivos personales. Fue un acto de venganza, por motivos de deudas de juego, de deudas de negocios, sentimentales, que haya tenido problemas de orden político por haber sido del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)”.

Durante la última jornada del segundo juicio al represor Luciano Benjamín Menéndez e integrantes de la Dirección de Inteligencia de la Policía de Córdoba (D2), Campos hizo una última declaración antes que se leyera la sentencia que lo condenó a prisión perpetua y le revocó la prisión domiciliaria. (VER NOTA “Condena Brutal”)

“¿Quienes pueden ser los actores de esta eliminación? Pueden ser policías en actividad, policías en retiro, y también pueden ser civiles. ¿Quién puede probar estas cosas? En este tipo de guerra no se usaba matar sino sacar información”, agregó el represor.

Tras recalcar el clima de paz que se vivía en la Córdoba de ese tiempo y las buenas relaciones de la policía con la comunidad y con el Poder Judicial, contó que en septiembre de 1979 “yo recuerdo que he visitado jueces, he tenido relaciones con jueces como también entre la policía y el poder judicial, todos juntos, hicimos un asado de fin de año”.

Además durante su declaración Campos asumió la “responsabilidad total” de la policía que comandó y pidió que Menéndez “sea sacado de esta causa porque no tiene nada que ver, porque en Córdoba había paz”.

Tras asegurar que “mi conciencia está tranquila porque he dicho mi verdad”, el ex policía indicó que sus hijos y nietos “son la verdadera querella en la tierra y Dios en el cielo. Espero que ustedes tengan la misma tranquilidad de conciencia”, dijo.

Asimismo se mostró orgulloso de “haber mandado esta policía” porque honestidad, eficiencia y educación “eran los tres pilares que los policías tenían que defender en la calle.

En este sentido recalcó el clima de paz que se vivía en la Córdoba de ese tiempo y las buenas relaciones de la policía con la comunidad y con los poderes del estado.