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El represor Luciano Benjamín Menéndez sostuvo duras críticas contra el Tribunal aduciendo que “los jueces que hoy nos juzgan, aceptaron suspender controlar a los terroristas a través del Código Penal y nos pidieron que utilicemos las armas”.
Durante toda su declaración Menéndez justificó el accionar represivo aplicado en la última dictadura militar aduciendo que “cumplieron con el cometido de la nación”, ya que a través de un decreto
Durante la última jornada del segundo juicio al Cachorro e integrantes de
Siguiendo la misma línea en su pensamiento que durante todos los juicios a los que fue sometido en el país, el represor se lamentó que “tenemos el dudoso mérito de ser el primer país de la historia del mundo que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon por orden de y para sus ciudadanos”.
Además aseguró que detrás de esta “maniobra burda” están los mismos “subversivos” ocupando diversos cargos gubernamentales, “buscando matar dos pájaros de un tiro: desprestigiar la justicia y a las fuerzas armadas y de seguridad”, se quejó el genocida.
Es que según Menéndez los “guerrilleros derrotados” abandonaron la lucha armada y se mimetizaron en la sociedad “simulando ser pacíficos ciudadanos civiles”, a lo que añadió que “no abandonaron sus objetivos, no cesaron su guerra revolucionaria, la trasladaron a otro ámbito”.
Asimismo ansió que “los guerrilleros de los ’70, hoy en el poder, no logren consumar sus propósitos de afianzarse en él para imponernos su régimen autoritario”, al tiempo que le pidió unidad a los argentinos para “defender esa marcha hacia el abismo” y se mostró “moderadamente optimista” respecto a la vuelta de la democracia.
Tras resaltar que Argentina vive hoy una guerra “desde hace seis años”, el represor condenado ayer a prisión perpetua en la causa Albareda, dijo que los “revolucionarios no se han sacado todavía la piel de cordero porque les falta eliminar y dominar algunos resortes del poder”.
“Cuando sientan que la capacidad de reacción de los argentinos está anulada entonces van a dar el zarpaso, van a abandonar su disfraz de pacíficos para imponernos su doctrina que no han abandonado, doctrina enemiga de nuestra Constitución”, manifestó Menéndez.
Durante sus palabras de reafirmación y reivindicación del accionar represivo, sin ninguna muestra de arrepentimiento como ya nos tiene acostumbrados, Menéndez se quejó que sus eternos enemigos, es decir, quienes luchaban por un país mejor mantienen la “guerra” en la actualidad con la diferencia “de que antes los terroristas estaban en la ilegalidad, ahora se apropiaron de la legalidad y pretenden ser pacíficos ciudadanos ajustados a las normas y a la constitución”.
Mediante sus resentidas palabras y llenas de odio el genocida cordobés de la última dictadura militar sentenció que “desde el poder intentan convertirnos a su sistema esclavista”, al tiempo que advirtió que “más de lo que nos está pasando es lo que nos puede pasar si no reaccionamos los argentinos”.