Imagínate
Nació el 9 de octubre de 1940 en medio de los estruendos de la segunda guerra mundial en cercanías del puerto de Liverpool, ciudad donde tocó sus primeros acordes de la guitarra que su tía Mimí, quien lo crió tras el abandono de su madre Julia, le regaló.
La época adolescente lo encontró en aulas que poco lo divertían -artista nato dibujaba en clase y escribía canciones- y desde allí soñaba con el rock. Fue por eso que el movimiento y el sonido del norteamericano Elvis Presley lo hicieron despertar de golpe y querer sólo dedicarse a lo que más amaba: la música.
Cuenta la historia que después apareció Paul Mc Cartney y luego George Harrison y juntos hicieron vibrar un bar del bajo inglés llamado The Cavern, hoy mítico lugar del recuerdo. Desde allí navegaron a Hamburgo, Alemania, donde la banda rompió un contrato con el manager -que sólo se quería quedar con las ganacias. En venganza éste denunció que Harrison era menor logrando que lo deportaran.
Bajo los efectos de las "causalidades" apareció Richard Starkey haciendo delirar a uno platillos para luego convertirse en Ringo, el cuarto Beatle. Luego apareció George Martin, representante de la banda y apodado "el quinto Beatle". Comenzaron los éxitos, los primeros singles, los conciertos, el arribo al aeropuerto JKF en los Estados Unidos.
Luego llegaron Yoko Ono, las incursiones de los miembros de la banda con trabajos solistas hasta el último show en la terraza de apple donde let it be marcó el fin de Los Beatles, que durante una década marcaron a la generación de los años 60.
Corrían los años 70 y John tomaba cada vez mayor influencia en la juventud de todo el mundo por sus opiniones políticas y su compromiso pacifista y antibelicista. En 1971 llegó Imagine y desde allí sin dudas la historia de Lennon y del mundo cambiaron de la mano.
La era pacifista hizo poner de pie a los jóvenes influenciados por las canciones de protesta del ex beatle tanto así que uno de ellos empezó a pensar que el hombre era un santo y hasta imaginaba cómo "liberarlo del dolor del mundo".
En 1975 nació Sean, el hijo de John y Yoko, el nacimiento del niño marcó una etapa en la vida de Lennon, tanto así que el músico quiso detenerse por un tiempo y dedicarse a su segundo hijo y disfrutar lo que no pudo con Julian, su primogénito.
En 1980 Lennon volvió de la mano de su último trabajo Double fantasy, que se abría con el tema (Just like) starting over. Fue tal el éxito que Lennon regresó al estudio para grabar un segundo álbum inmediatamente: Milk and honey.
La mañana del 8 de diciembre de 1980 la pareja Ono-Lennon salía del edificio donde vivían con su pequeño hijo. En las afueras del edificio esperaba un hombre que detuvo a John para que le firme un autografo. El músico lo hizo y siguió rumbo al estudio de grabación donde estaba preparando su último trabajo.
Volvió a su casa y una vez más sintió una voz que lo llamaba. Era el mismo joven que lo esperó durante la mañana "¡John!" y sonaron los cinco disparos a espaldas de la víctima y de su mujer, que estaba entrando a casa. Los lentes de Lennon habían saltado y su cuerpo agonizaba en brazos de su amada.
La noticia se corrió de inmediato y con igual rapidez la gente hizo vigilia en la puerta del Dakota. Sólo una imagen habló: Yoko Ono salía del hospital llorando. No hacían falta palabras, quizá porque nadie quería confirmar la noticia cruel.
John Lennon había pasado a la inmortalidad. Había acabado la vida del astro, del músico, del genio, del artista, del vocero, del pacifista y de buena parte de los sueños de millones de almas.
Hace 29 años Mark David Chapman decidió que el mundo se quede sin John Lennon. Chapman pudo sacar su presencia física pero no pudo acallar su voz que aún invita a seguir soñando.
Hoy más que nunca repetimos lo que el músico quería y luchaba a través de sus canciones: un mundo sin fronteras, en paz y donde todo sea amor. Imagínate.