¿Dónde están los niños desaparecidos en Córdoba?
En la provincia de Córdoba desaparecen personas todos los años, pero la mayoría son niños, niñas y adolescentes. La respuesta del estado frente a este flagelo en general, siempre es la misma; O aparecen muertos y mutilados o forman parte de un extenso listado del Ministerio Público en donde se busca su paradero sin otro éxito que su mera publicación.
La ley 10654 sancionada en 2019 establece los criterios de actuación para garantizar la inmediata recepción de denuncias e investigación de los hechos de presunta desaparición de personas por motivos desconocidos, la creación del Registro Único de Personas Desaparecidas y de una línea telefónica de contacto asociada.
Actualemente no existe este registro pese a estar creado por ley y el Ministerio Público Fiscal solo realiza un listado de busca de paradero en su página web https://www.mpfcordoba.gob.ar/category/solicitud-de-paradero-de-personas/ con 48 personas desaparecidas sin ningún avance que permita esclarecer que está sucediendo en Córdoba.
Pero lo mas grave es que este listado de personas desaparecidas esta incompleto. No figuran en él desapariciones de niños que son buscados en la provincia a través de denuncias que constan en las unidades judiciales como los casos de:
Jacqueline Antonella Argañaraz Qualiardi de 16 años, desaparecida el 14 de Abril de 2026; Olea Alma Mía Trinidad de 14 años desaparecida el 29 de julio de 2024; Olea Alma Mía Trinidad de 15 años desaparecida en Agosto 2025; Thiago Cuevas tiene 13 años y desapareció el 8 de Mayo de 2025 en B° Patricios Córdoba Capital; Hilen Lisbet Cruz Pérez de 13 años desaparecida eñ 15 de febrero de 2026 en Barrio Rosedal; Kian Hedna Theus de 17 años desaparecida el 26 de enero de 2022; Candelaria del Valle Fonseca de 14 años desaparecida el 4 de Febrero de 2026 en Patricios Este.
Sarahit Celina Navarro de 12 años desaparecida el 5 de enero en Barrio Escobar de Córdoba Capital; Candela Naire Luna de 14 años desaparecida el 8 de Febrero 2023; Michelle Celina Brandan de 18 años y su hijo Owen Luque Brandan de 11 meses; Malena Iris Denis Caballero de 17 años desaparecida el 3 de Junio de 2024 en Capilla del Monte.
No solo que el registro creado por ley es deficiente y desconocido si no que frente a la forma de su existencia se trata solo de un escaparate judicial. El caso de Agostina Vera permitió sacar este velo y otros.
Observar cómo sociedad, la vergonzosa conferencia de prensa del Fiscal Raúl Garzón, es la confirmación del accionar judicial en una vidriera en la que sólo se exhiben sus caritas mientras estos casos se repiten y están lejos de ser esclarecidos.
Al encontrar el cuerpo mutilado de Agostina Vera, Garzón armó una puesta en escena solo para confirmar rápidamente que la mataron antes de que ingresara la denuncia y se abocara a tomar medidas para localizarla.
Precisamente en este punto es donde el Fiscal Garzón exhibió todas las falencias en las que incurrió. Si se justifica frente a todos los medios nacionales y provinciales que su demora en la investigación y búsqueda de pruebas en el último lugar donde se la vio con vida a Agostina es porque en esa casa habitaba una familia y el entonces sospechosos mostraba colaboración, queda claro que no es apto para el cargo.
Bastaba solo con buscar rastros de sangre en el lugar durante el primer allanamiento, los mismos que encontró días después.
Si así actúan los fiscales encargados de buscar a niños, niñas y personas desaparecidas; si el registro está incompleto y solo existe como vidriera de actuación judicial y la policía entorpece y demora la presentación de una denuncia por la desaparición de un menor, entonces como sociedad estamos a la deriva de quienes los “cazan”.
Aunque parezca duro el término es lo que vivimos hoy en Córdoba. Grupos que operan desde las sombras del poder político que cazan niños, niñas, adolescentes y adultos frente a fiscales que les facilitan su accionar.
Gustavo Barrelier, acusado de asesinar a Agostina Vera fue detenido un año antes después de que una mujer lograra escapar maniatada y semidesnuda del mismo domicilio donde ocurrió el asesinato.
El Fiscal Iván Rodríguez no tuvo mejor idea que después de veinte días detenido exigirle una fianza, liberarlo y permitir que Barrelier asesinara, actuando de idéntica manera en lugar de estar detinido.
Este es el mismo fiscal que actuó, junto a Garzón en el caso más importante de violencia institucional de la historia de la provincia, las muertes de bebés en el Hospital Materno Neonatal.
En este caso se encargó de librar de culpa y cargo a Guillermo González, -un fiscal que se jacta de archivar causas cada vez que el poder lo llama al teléfono de su despacho-, del flagrante delito cometido al omitir denunciar los hechos de los que tomó conocimiento en una reunión secreta, antes que estalla públicamente el caso de las muertes de bebés.
Hace siete años que el Registro de Personas Desaparecidas debería estar creado, visible y de fácil acceso de acuerdo a lo dispuesto en la ley 10654, pero no lo hacen.
Entonces, existen leyes, obligaciones constitucionales y funcionales que todos evaden para esconder lo que está pasando con las desapariciones en Córdoba. Las preguntas a la que nadie puede responder son ¿Por y Para Qué?
Estos fiscales deben decirnos donde están todos los niños desaparecidos en Córdoba y quienes son los responsables de ellas, este es su trabajo y no lo están haciendo mientras asistimos atónitos a la evidente caza de seres humanos.