Pantomima
El arresto del periodista Jacobo Timerman casi provocó la caída de la dictadura militar de Rafael Videla implantada en 1976, según documentos inéditos estadounidenses revelados ayer por la institución National Security Archives (NSA).
Los más de 2.000 documentos revelados señalan que en septiembre de 1979 "Videla, el civil ministro de Justicia, y la Corte Suprema en su totalidad amenazaron con renunciar" si no se excarcelaba a Timerman.
Jacobo Timerman había sido detenido en abril de 1977, acusado inicialmente de "acciones subversivas" y posteriormente de delitos económicos, después de que contactase a congresistas estadounidenses para denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas por los militares argentinos.
En septiembre de ese mismo año, el entonces presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, se entrevistó en Washington con Rafael Videla y le pidió la liberación de Timerman.
En abril de 1978, un año después de su arresto, Timerman fue transferido a arresto domiciliario a pesar de que ningún tribunal le condenó de ningún delito. Finalmente, en septiembre de 1979 la Corte Suprema declaró su detención como ilegítima y ordenó al Ministerio de Interior su liberación.
En respuesta, el 25 de septiembre, las autoridades argentinas retiraron su nacionalidad y le expulsan del país, el periodista había nacido en la hoy Ucrania.
Dos años después, en mayo de 1981, Timerman publicó el libro "Prisionero sin nombre, celda sin número" en el que relata las torturas y violaciones de derechos humanos sufridos a manos de la dictadura militar.
Según los documentos recuperados por NSA, el embajador estadounidense de la época informó a Washington que el jefe superior de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Dippba), Ramón Camps, afirmó que Timerman había "envenenado las mentes de los jóvenes con su literatura marxista".
El embajador calificó a Camps como un "enfermo mental," y le responsabilizó de ser el "obstáculo más grande en cuanto a la liberación de Timerman".
La profesora de estudios hispanos Silvia Tandeciarz, quien junto con Carlos Osorio, director del Proyecto de Documentación del Cono Sur de NSA han revelado los documentos, dijo que los textos muestran el antisemitismo de los represores.
"La documentación desclasificada de EE.UU. y de la Dippba en Argentina muestran el antisemitismo de los militares, el papel que desempeñaron las luchas internas de la Junta argentina en la detención de Jacobo Timerman y la importancia de la diplomacia estadounidense en el marco de su liberación", dijo Tandeciarz.
Se da la circunstancia que uno de los hijos de Jacobo Timerman, Héctor, es ahora el embajador de Argentina en Estados Unidos.
Pero la pregunta es más que obvia: Si estados unidos comprobó que existian detenciones ilegales, toruturas y secuestros por parte de la dictadura militar ¿por qué se limitó sólo a pedir la liberación de Timerman y no fue mas allá?
Claro que la respuesta es más que obvia, fue en realidad una reacción al estado público que cobró en estados unidos lo que estaba pasando en Sudamérica, fue una pantomima más que confirma que el pasís del norte orquestó y dirigió uno de los peores genocidios de nuestros pueblos ejecutados por quienes deberían habernos protegido: El Estado.