No te mueras sin decir a donde vas

04/12/2009
Nacionales - Derechos Humanos
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La justicia argentina entregó los restos de Manuel Coley Robles, el español desaparecido durante la dictadura militar

Los restos de Manuel Coley Robles, un español secuestrado y desaparecido en octubre de 1976, ayer fueron entregados por la justicia argentina a su familia, en una ceremonia en que su mujer, Alcira Del Valle, definió como "el fin de una larga búsqueda". 

"No me quería morir sin saber dónde estaba, como le pasó a su madre y como no le pasará a sus hijos", dijo la mujer, emocionada y rodeada por el embajador de España, Rafael Estrella; el secretario de derechos humanos Eduardo Duhalde, y el juez de la Cámara federal porteña, Horacio Cattani. 

El acto se realizó  en el segundo piso de los tribunales federales de Comodoro Py 2002, en el barrio de Retiro, y consistió en la entrega formal del acta de identificación de los restos exhumados en el 2006/2007 del cementerio municipal de Isidro Casanova por el Equipo de Antropología Forense. 

"Es muy cerca de la jefatura del Primer Cuerpo, donde yo estuve preguntando si sabían algo y me dijeron que no me preocupara, porque se había ido con otra", rememoró la ahora viuda de Coley. 

Coley Robles, nacido en Barcelona en 1934, era delegado sindical de la empresa Rigolleau de Berazategui, y fue secuestrado en su domicilio frente a su familia el 27 de octubre de 1976 y llevado al centro clandestino Pozo de Quilmes, según testimonios. 

Se trata del primer identificado del centenar de españoles oriundos que, según estimaciones judiciales, desaparecieron en el país durante la dictadura y "con él honramos a todos los desaparecidos", dijo el embajador Estrella. 

"Cada identificación es una victoria de la verdad y de la dignidad humana porque es el rescate de aquellos que quisieron borrar de la historia", sostuvo Duhalde. 

Cattani, preside la Sala II de la Cámara Federal y esta a cargo de la identificación de víctimas del terrorismo de Estado. 

Ayer, al entregar a la familia el certificado que documenta que Coley Robles murió y sus restos fueron identificados, reveló que la Cámara tiene "507 esqueletos de enterrados como NN" en trámite de identificación. 

En la actualidad, este procedimiento se realiza mediante el cotejo masivo de muestras de ADN con el de los familiares en el marco de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas. 

Dicho programa, que cuenta con el auspicio de España y otros países europeos así como de la Argentina, permitió identificar ya 42 restos humanos de desaparecidos. 

"Este es un apenas un caso pero seguiremos buscando y pidiendo justicia," dijo María Marta Coley, la hija de Manuel, en una sala colmada donde se escuchaba el balbuceo de su bisnieto, Ignacio, de 22 meses.