Se tiran la Pelota
La viuda de Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, ayer quedó presa en la causa que investiga una "mafia de medicamentos", en la cual se reclamó además la citación como imputado del ex funcionario nacional Héctor Capaccioli.
Por otra parte, el juez federal Norberto Oyarbide tomó declaración indagatoria al detenido sindicalista bancario Juan José Zanola y a su esposa Paula Aballay, entre otros, de un total de 13 apresados que ya tiene la pesquisa, en la cual no se descartan nuevas detenciones.
La viuda de Forza, Solange Bellone, fue detenida ayer por la mañana en el barrio privado Pilar del Este y permanecerá en la Superintendencia de Investigaciones federales hasta ser indagada el viernes próximo, informaron a Télam fuentes judiciales.
Por su parte, el abogado de Bellone, Miguel Angel Pierri, aseguró que su defendida "está pagando el tributo de haber sido la mujer de Sebastián Forza" y sostuvo que la actuación de la mujer en la empresa que encabezaba su marido "era meramente administrativa" dado que "la acción operativa estaba a cargo de su esposo".
"No tengo ninguna duda que es formalmente responsable, pero la criminalidad del dolo que se está investigando aquí no creo que esté en cabeza de Solange", aseveró el abogado en declaraciones formuladas esta mañana a radio Continental.
En este marco, Pierri afirmó que su defendida "nunca estuvo reunida con Zanola", líder del sindicato de bancarios acusado de encabezar una asociación ilícita.
La mujer era una de las directoras de la droguería que manejaba su marido, asesinado junto a Damián Ferrón y Leopoldo Bina el 13 de agosto de 2008 en un descampado, un crimen aún sin resolver y que fue considerado vinculado a la mafia de los medicamentos.
Según aseguró ayer el fiscal del caso, Luís Comparatore, a la prensa, la mujer fue detenida por nuevas escuchas telefónicas hechas en la causa donde se la ubicaría en operaciones dudosas de compra y venta de remedios. "La señora siguió operando en el negocio que tenía el ex cónyuge", agregó. Para mañana está prevista la indagatoria del ex subsecretario del ministerio de Salud bonaerense Alberto Costa, quien quedó detenido tras presentarse en tribunales imputado por sus vínculos con otro acusado, el dueño de la droguería "San Javier", Néstor Lorenzo.
Oyarbide detuvo también al ex director del Policlínico bancario, Jorge Fanstein, a Maria Matilde Ríos, vincula a la droguería San Javier y a Fabiana Ataquile, delegada de APE.
Por la tarde se presentó y quedó preso el ex gerente de la Obra Social Claudio Ferrari, informaron a Télam fuentes judiciales.
El fiscal federal Luís Comparatore solicitó a Oyarbide que cite a indagatoria como imputado al ex superintendente de Servicios de Salud de la Nación Héctor Adrián Capaccioli, algo que aún no fue resuelto por el magistrado.
El fiscal del caso sostuvo que, por el cargo que ocupaban, determinados funcionarios, "no podrían ignorar lo que estaba sucediendo" con la comercialización de medicamentos adulterados, robados o vencidos para enfermedades graves.
En las maniobras se detectaron "entre otros ilícitos la enajenación de productos de distribución gratuita a través de programas oficiales", recordó el fiscal.
Y "ello necesariamente involucra a algunos funcionarios que, en razón del cargo que desempeñaban, obvio es suponer que no podrían encontrarse al margen o bien ignorar lo que estaba sucediendo, pudiendo constituir el costado estatal del entramado delictivo que se investiga", concluyó.
Paralelamente, el secretario general del gremio bancario Zanola, detenido el lunes, arribó a las 7 a los tribunales de Retiro junto a los demás detenidos ese día, para ser indagado por Oyarbide.
Zanola y el empresario Néstor Lorenzo están imputados como jefes de sendas asociaciones ilícitas que compraban y suministraban a enfermos graves medicamentos adulterados, vencidos o con troqueles cambiados.
En declaraciones en la puerta de su casa, Oyarbide dijo que "siguen apareciendo pruebas" en la causa, explicó que a la viuda de Forza "se le encontró material muy importante en su domicilio", y precisó que a Ríos se le halló también "documentación y sellos médicos escondidos debajo de la cama".