Balada para un Loco
Ayer se aprobó en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba el proyecto de ordenanza con la nueva estructura orgánica del Departamento Ejecutivo Municipal, que realizará modificaciones entre las diversas Secretarías.
La ordenanza aprobada ayer establece la creación de la Secretaría de Desarrollo Urbano, donde se fusionan las actuales Obras y Servicios Públicos; y Planeamiento Urbano y Desarrollo Económico, que quedarán convertidas en Subsecretarías que integrarán a la nueva, junto con Infraestructura.
Además la Subsecretaría de Transporte, que funciona actualmente bajo la órbita de Obras y Servicios Públicos, asumirá el rango de Secretaría y tendrá a su cargo las Direcciones de Tránsito y de Transporte.
También se contempla la creación de la Secretaría de Relaciones Institucionales, cuyo director será Marcelo Cáceres, conformada por la Dirección de Relaciones Municipales y cuyas funciones se orientan al manejo de los vínculos con los gobiernos municipales y el Ejecutivo Nacional.
De esta manera, para el año que viene habrá nueve Secretarías de las ocho que existen actualmente, y al parecer el único cambio en los funcionarios sería en la Secretaría de Educación y Cultura que actualmente es dirigida por Claudia Teresita Frossi, y para el año próximo está previsto que esté a cargo de Silvia Cusot.
La secretaría de Desarrollo Urbano en la que se fusionan otras dos, seguirá a cargo del recién repuesto Daniel Rey que había reemplazado a Simón Dasenchich que insólitamente había reemplazado a Rey anteriormente, por lo que al parecer el año próximo seguirá todo como al principio en esta cartera municipal.
Pese a que ayer se aprobó la nueva estructura orgánica municipal, nada garantiza que el desconcertado intendente no recambie los funcionarios cada dos meses como nos tiene acostumbrados, guiándose por ese “no programa” que nada resuelve en la desvastada ciudad de Córdoba.
Semi Pueblo
Ayer también se aprobó la modificación de la ordenanza referida a la democracia semi-directa, a través de la unión de dos proyectos presentados por los bloques Partido Justicialista y Unión Cívica Radical.
Los proyectos aprobados en conjunto proponen que el control de las firmas requeridas para poner en marcha una Iniciativa Popular, esto es un número no inferior al uno por ciento del padrón, salga de manos de un escribano público nacional o del juez electoral municipal y se realice a través del método de muestreo aleatorio por sorteo, del uno por ciento de las firmas presentadas.
La intención del proyecto es la de agilizar este mecanismo y hacerlo más accesible a los vecinos que propongan al Concejo la sanción de ordenanzas.
Sin embargo el bloque Eva Perón votó en contra del proyecto porque no consideró seguro el sistema aleatorio para controlar la validez de las firmas.