Mi gorda bella
Se terminó el reinado en la moda de las mujeres enfermamente delgadas, aquellas que marchaban por la pasarela como espigas marchitas a punto de desaparecer.
Se acabaron los tiempos de las lolitas andróginas, mujeres sin curvas y semidesnutridas, sin nada "por aquí ni por allá", desfilando con un aspecto para nada saludable.
Por el bien del autoestima de la sociedad, el culto a la delgadez que pergonó en los últimos años en el mundo fashion está pasando de moda y la última tendencia son las mujeres reales, sonrientes, con curvas y rollitos, como las que caminan en la calle.
Salvo contadas excepciones que no hacen a la regla, la moda es cada vez más amplia y masiva y sobran los ejemplos que demuestran que son más los que se declaran contra el estereotipo de la flacura.
El tabú se rompió en la Semana de la Moda de Milán que tuvo lugar en septiembre pasado, cuando sus organizadores se encargaron de demostrarle al mundo que no es necesaria la delgadez excesiva y que la verdadera belleza es una cuestión de actitud.
El evento italiano, una de las citas anuales más importantes para los amantes del glamour, subió a la pasarela a mujeres con talles grandes. Elena Mirò eligió para desfilar sus modelos chicas reales, con cuerpos comunes y corrientes.
Otro hito que intentó terminar con los cánones absurdos de la modelo raquítica y no pasó desapercibido ante la opinión pública fue el de la modelo Lizzie Miller, una mujer verdadera, con mucha carne y poco hueso, que posó para una prestigiosa publicación con algunos rollitos y sin retoques de photoshop.
Esta rubia debilidad, una especie de heroína entre las rellenitas, tiene 20 años mide 1.80, pesa 80 kilos, su talle de ropa ronda entre el 44 al 46 y es del tamaño promedio de las mujeres norteamericanas.
La diseñadora María Cher se suma a esta tendencia. Sin ir más lejos, acaba de elegir a Marcela Kloosterboer, una de las mujeres más lindas del país con proporciones normales, para ser su campaña primavera/verano 2010. "La elegimos porque es una mujer hermosa, muy argentina. Porque tiene contenido y es real", le dijo a Infobae.com.
Susana Saulquin, socióloga de la moda argentina, opinó que la dictadura de la flacura "se acabó, no va más. Hay una vuelta de la naturalidad, a la mujer con curvas".
La exaltación de la silueta voluptuosa que ya se ve en varios países del mundo tardará algunos años en llegar a la Argentina, aunque ya se está observando que la hiperflacura pasó de moda, que es algo "antiguo". "Esto le hizo mucho bien a la sociedad después de vivir cuarenta años inmersa en la disparatada cultura de la delgadez", aclaró.
El mundo está comenzando a tomar real dimensión acerca de dos enfermedades que afectaron a muchas mujeres y hombres al lo largo y a lo ancho del globo, fomentadas por los estereotipos que las modas imponen.
Lo bueno es que desde ese mismo lugar que enfermó a tanta gente están dejando de elegir a la “mujer Barbie” como canon de belleza y le abren la puerta a quien siempre debería haber estado: lo real. Las caderas no mienten y el asado se come con carne.