En la Ciudad Eterna
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner arribó ayer a Roma para celebrar hoy los 25 años de Tratado de Paz y Amistad con Chile que puso fin a una guerra que se avecinaba, en un acto en El Vaticano que será encabezado por el papa Benedicto XVI y del cual también participará la mandataria trasandina, Michelle Bachelet.
La jefa de Estado llegó acompañada por el canciller Jorge Taiana; los gobernadores Daniel Peralta (Santa Cruz) y Fabiana Ríos (Tierra del Fuego), la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Patricia Vaca Narvaja; el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y el secretario general de la CGT, Hugo Moyano.
También integran la comitiva el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; el sacerdote de la zona de El Impenetrable, Juan Carlos Molina; los senadores nacionales Mario Colazo y Elida Vigo; el secretario general del gremio de los taxistas, Omar Viviani; el secretario general del sindicato de Dragado y Balizamientos, Juan Carlos Schmid; y el presidente de la Came, Osvaldo Cornide.
Cristina arribó ayer al mediodía a Roma, la ciudad eterna, y fue recibida por el embajador argentino ante El Vaticano, Juan Pablo Cafiero. Hoy a la mañana Bachelet Y Cristina participarán de la celebración del histórico tratado, impulsado por el Papa Juan Pablo II, en 1978, cuando ambos países, gobernados por dictaduras militares, se aprestaban para la guerra.
Ambas presidentas, además, participarán desde el domingo en Estoril, Portugal, de la cumbre Iberoamericana, que el año próximo, en ocasión del Bicentenario en Argentina, se realizará en la ciudad balnearia bonaerense de Mar del Plata.
La envergadura que Cristina y Bachelet le dan al vínculo bilateral lo marca el hecho de que en diciembre del año pasado celebraron, en sendos actos en Punta Arenas, Chile, y en Monte Aymond, Argentina, los 30 años de la mediación de Juan Pablo II, quien delegó la tarea diplomática en el cardenal Antonio Samoré.
Ese fuerte vínculo fue reafirmado por ambas presidentas el mes pasado con el denominado acuerdo de integración de Maipú, ciudad en la que los libertadores Bernardo O`Higgins y José de San Martín se dieron el histórico abrazo tras la batalla con los realistas que abriría paso a la independencia del vecino país.
Hoy, Cristina y Bachelet se volverán a ver en El Vaticano, sede de la máxima institución de la Iglesia Católica y donde reside el Papa, considerado representante de Cristo en la Tierra.
Tanto en Argentina y Chile predomina la religión católica, por eso el alto valor que tuvo la mediación de Juan Pablo II, aceptada por las dictaduras de Jorge Videla y Augusto Pinochet.
Y también debido a ello es la trascendencia que le dio a esta celebración Benedicto XVI, el sucesor de San Pedro, quien encabezará hoy el acto en El Vaticano, en el cual ofrecerá un mensaje, como asimismo lo harán ambas mandatarias.
La intervención papal se produjo en horas cercanas a la Navidad de 1978 y hubo aprestos militares de ambos lados de la frontera entre ambos países, que comparten precisamente el segundo límite fronterizo más grande del mundo.
El Vaticano, donde se asienta el Papa, es el centro de poder de los católicos de todo el mundo y Estado soberano desde febrero de 1929. Todos los días, miles de peregrinos visitan la plaza de San Pedro, tradicional centro de reunión de los feligreses ante los mensajes papales, y sus museos e instalaciones.
La Casina de Pío IV –donde se hará uno de los actos puesto que fue ahí donde comenzó la mediación papal- es una magnífica residencia estival situada en los jardines vaticanos, construida por Pirro Ligorio a mediados del siglo XVI.
Los restos de Juan Pabllo II están depositados en una cripta de El Vaticano, frente a la cual también hará una ceremonia especial.