Motoqueros
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer el decreto reglamentario de la ley (26.457) de incentivo a la producción nacional de emprendimientos de motos y motopartes, con el propósito de impulsar inversiones y la producción local de vehículos y con el objetivo de "profundizar el proceso de sustitución de importaciones".
Así lo anunció la ministra de Industria, Débora Giorgi, ayer al mediodía, luego que la Presidenta firmara el decreto en su despacho de Casa de Gobierno, durante un acto en el que participaron directivos de las cámaras que nuclean a productores y ensambladores de motos y de representantes de entidades vinculadas a la industria y la producción local y extranjera.
Giorgi adelantó además que el Gobierno nacional decidió "financiar un proyecto para la producción nacional de un motor para motos, porque es el corazón del rodado", sin aportar más datos al respecto.
"Es un programa que apunta a la sustitución de importaciones en un sector que apunta a la sustitución de importaciones, cuya demanda interna ha mostrado un fuerte dinamismo y actualmente es abastecido en un 70 por ciento por motos importadas", dijo la ministra durante la rueda de prensa.
La ley establece un plazo de cinco años para que las partes importadas de motos que se venden en el país constituyan sólo el 30 por ciento del valor de producción por unidad.
Actualmente, ese porcentaje de componentes importados supera el 50 por ciento y la ley obliga a fabricar el 50 por ciento nacional en el primer año.
El año pasado se importaron motopartes y motovehículos por más de 450 millones de dólares y se vendieron más de 800.000 motos, de las cuales el 70 por ciento fueron importadas.
La ley incluye además la baja hasta el 60 por ciento de los aranceles de importación de partes y motos a las empresas que presenten un plan para la fabricación de motos en nuestro país. Ese tratamiento arancelario promocional durará cinco años, y es decreciente hacia el final del régimen.
Se indicó que para adherir al régimen las empresas deberán presentar, acreditar y comprometer un plan de producción y un programa de inversión por un millón de dólares en activos fijos: inmuebles e instalaciones o bienes de capital, que deberán quedar afectados al proceso productivo.
Según Giorgi, este sector adquiere "mucha relevancia" en el entramado industrial nacional porque es mano de obra intensiva, con personal calificado y ocupa "más de 25 mil empleos directo e indirecto".
La ministra acotó que a comienzos del corriente año las proyecciones de venta daban cuenta de 300 mil unidades, estimación que ya fue superada y que terminará bordeando las 550 mil motos, 50 por ciento de las cuales son de producción nacional".