De la sota cambió… y afecta a la clase media

14/12/2012
Provinciales - Unicameral
alternative
Nota de opinión del legislador Eduardo Yuni de la Unión Cívica Radical por el Departamento Río Cuarto
El mundo cambió, el país cambió, el gobernador de Córdoba también cambió…

Atrás quedaron las políticas de inspiración neoliberal que diseñara, ejecutara y defendiera con ahínco este mismo Gobernador durante las dos últimas décadas en materia impositiva.

Quedó atrás la reducción de la presión tributaria que fue su caballo de batalla durante la campaña política que lo llevó a la gobernación y que elogió durante todos estos años, incluso hasta hace unos meses cuando -poniendo en sus espaldas la elección municipal en Río Cuarto- proponía más de esa receta y ponderaba los logros impositivos que esa política había producido en nuestra Provincia.

Aquella lógica neoliberal cambió y, ahora, la presión tributaria cambió.

Hoy asistimos a la instauración de una lógica tributaria distinta basada sólo en las necesidades de la Caja Provincial; asistimos a una nueva política -de corte meramente pragmático- basada en el sólo aumento de la presión tributaria y destinada exclusivamente a fortalecer las alicaídas arcas provinciales que no pueden sostenerse más con los auxilios de la Nación o con créditos nacionales e internacionales.

De poco sirve que el Ministro de Economía provincial declame en estas horas que los aumentos  tributarios tienen su origen en la falta de pago de las deudas que la Nación tiene con la Provincia de Córdoba. Esa excusa no hace sino exhibir que este gobierno carece de políticas económicas racionales y que sólo tiene por meta un aumento de la recaudación que le permita alguna autonomía de los aportes de la Nación.

Qué dudas caben: la relación de la Provincia con la Nación también cambió.

Presenciamos, así, un nuevo rumbo impositivo que -con mayor presión- impactará decisivamente en los bolsillos de los cordobeses y, especialmente, en los de la Clase Media; esa clase social que, abandonada a su suerte y a su propio esfuerzo, y carente del resguardo de políticas estatales, verá cómo disminuyen sus ingresos por la necesidades económicas y la orfandad financiera de este gobierno provincial.

El aumento impositivo no impactará a todos por igual.

Será impuesto a un segmento social que desde hace años viene peleando por sostener sus niveles de ingreso y sus aspiraciones de una vida mejor: La clase media.

Una clase media que también cambió…

Surgida al calor de las grandes transformaciones del siglo XIX, con un papel central en la vida cultural, económica y política del país y calificada como un eslabón esencial de la sociedad, con posibilidades de crecimiento y movilidad social ascendente, en la que el progreso va de la mano del esfuerzo, la Clase Media caracterizó y distinguió durante mucho tiempo a la Argentina del resto de los países de Latinoamérica.

No caben dudas de que la Clase Media constituye, aún hoy, el motor económico del país y factor más importante de la estabilidad social.

No obstante, y paradójicamente, la Clase Media fue la más golpeada a lo largo de los últimos años por las políticas de Estado. Tal como dice el analista Alberto Minujin (UNICEF – ex directivo del INDEC): la clase media “fue especialmente estrujada por las políticas de ajuste y por las crisis”.

El desplazamiento hacia las clases bajas y el surgimiento de los llamados “nuevos pobres”, la falta de movilidad social ascendente, el bajo nivel de ingreso o el encarecimiento del nivel de vida, el estancamiento económico, la precarización laboral  y la falta de políticas de Estado constituyeron (y constituyen) los principales problemas a sortear por la Clase Media.

Tomando palabras de la investigadora Liliana de Riz (de CONICET) advertimos que “las oportunidades de ascenso social de las clases medias han estado asociadas a los vaivenes de la economía. Su humor varió de acuerdo con los cimbronazos de la economía y su comportamiento político osciló acompañando esas vicisitudes (…) El proceso de empobrecimiento sufrido por la gran mayoría de la sociedad argentina a partir de la profundidad y persistencia de la crisis iniciada a mediados de la década de 1970 llevó a integrantes de las clases medias a engrosar las filas de la pobreza”.

Y he aquí los dos puntos centrales que nos preocupan: la movilidad descendente de la Clase Media, su heterogeneidad y su pérdida de protagonismo como motor de un país y, tal vez lo más preocupante, la falta de representación de dicho sector social por parte del Estado y por los actores políticos. Un sector social y económico al cual nos atrevemos a definir y calificar como “sector huérfano de representación”.

Actualmente, tanto a nivel nacional como provincial, nos encontramos frente a gobiernos que no representan a la Clase Media sino que la golpean con fuertes medidas económicas, tales como el aumento de impuestos que aquí se denuncia.

Así, los trabajadores, los estudiantes y los profesionales que integran la Clase Media y que tienen como pilares valores tales como el esfuerzo, el trabajo y la lucha diaria, no encuentran en las medidas del gobierno sino obstáculos para su crecimiento y el progreso individual y colectivo.

Este cambio debe preocuparnos.

Es un cambio de extrema gravedad institucional. El cambio de eje discursivo que pasa de la reducción al aumento de impuestos y que lo hace, sin dudas, en detrimento de ese motor social que constituye la Clase Media, golpeada y sin expectativas de crecimiento algunas.

Mientras tanto, y como absurda contrapartida, seguimos presenciando el despilfarro, la disparatada asignación de recursos a empresas personales como la candidatura presidencial del gobernador y la falta de políticas públicas de crecimiento que aseguren el porvenir de los cordobeses, impulsándolos para arriba y no presionándolos para abajo.

Eso no cambió…

El lápiz que sirve para generar ahorro de recursos públicos y su asignación equitativa y sensata sigue sin punta. No parece que a este gobierno le preocupe el malgasto de recursos, sino solamente un equilibrio fugaz logrado en base al esfuerzo de algunos.

Las políticas de desarrollo siguen ausentes o sin aplicación. Los diseños institucionales siguen a la deriva.

Con la misma insolencia con la que antes se justificaban las políticas de sesgo neoliberal, hoy se recurre a argumentos pequeños y triviales para fundamentar políticas de momento, elaboradas con el solo objetivo de balancear la caja y pensadas para satisfacer proyecciones políticas desprovistas de toda racionalidad y ajenas a los intereses de los cordobeses.

Finalmente, remarco que algo no va a cambiar: mi vocación y la de muchos cordobeses de velar por los intereses de una clase media que nos enorgulleció durante toda nuestra vida y que pretendemos que nos siga enorgulleciendo desde su calidad de clase transformadora y forjadora del crecimiento económico y humano de nuestro país.

Ningún instrumento legal que se encuentre dirigido en contra de esos intereses merecerá mi aprobación. El aumento impositivo que se propone, mucho menos.

Por Eduardo Yuni – Legislador Provincial UCR