Una Voz en el Teléfono

25/11/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Confirmaron que se suicidó el testigo fallecido cinco días antes del comienzo del segundo juicio a Menéndez y que mantuvo conversaciones telefónicas con uno de los imputados en el juicio y con otra torturadora de la D2.

La justicia federal de Córdoba confirmó ayer que el ex policía Jesús González testigo en el juicio que se le sigue a Luciano Benjamín Menéndez y otros cinco represores por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, se suicidó y que antes recibió e hizo llamados con detenidos por delitos de lesa humanidad. 

El fiscal federal, Gustavo Vidal Lascano indicó que se investigaron "todas las llamadas que tuvo en los últimos tiempos, y pudimos determinar que hay algunas llamadas con uno de los acusados en el juicio y ex policía Hugo Cayetano Brito, y con la torturadora Graciela "Cuca" Antún", ambos detenidos en la cárcel de Bower por delitos de lesa humanidad. 

Fueron cuatro llamados que González realizó al teléfono de Brito con quien mantenía una estrecha amistad y recibió uno desde el celular de Antún. Brito está imputado en este juicio por el crimen del subcomisario Ricardo Fermín Albareda. 

El fiscal también pudo precisar que González estaba muy contrariado y preocupado por tener que comparecer como testigo al juicio y que a raíz de esto le manifestó a su esposa y a sus hijas en forma individual que si declaraba iban a tener que escuchar muchas mentiras y que ocasionalmente habría podido quedar detenido solo por falso testimonio. 

"González estaba sometido a una presión tal, que creo no pudo resistir", dijo Vidal Lascano en declaraciones a www.conclavepolitico.com en los tribunales federales de esta ciudad, y agregó que "estaba citado como testigo, ya que había estado de guardia en el chalet de Hidráulica, el día de la muerte de Albareda". 

González era un ex miembro del Departamento de Informaciones (D2), y se encontraba realizando guardia junto a Ramón Calderón, (testigo clave de la causa) en el chalet de Hidráulica ubicado a orillas del Dique San Roque, en Villa Carlos Paz el día que Pedro Telleldín, Raúl Américo Romano los hermanos Carabante y Britos asesinaron cruelmente al subcomisario Albareda. 

González, de 58 años, se suicidó el pasado 16 de octubre, cinco días antes que comenzara el juicio por el caso Albareda, y fue encontrado en el baño de su vivienda por su mujer y su madre, y si bien aún estaba con vida, ya había perdido el conocimiento y luego falleció. 

Lascano describió  el método de suicidio como “muy cruento” ya que se cortó repetidamente las muñecas hasta que se animó a llegar a las venas haciéndose cortes “muy profundos”, se desplazó del living hacia el baño donde se recostó en la bañera y se clavó una cuchilla en el pecho. 

Su mujer quien se había ido a hacer las compras, al regresar lo encontró todavía vivo, después de haber tenido que abrir la puerta que González había dejado con llave, al igual que la puerta del baño. 

El fiscal en el escrito que presentó sobre causas de la muerte de González en la que confirmó el suicidio sostuvo que el ex policía era una "víctima más" de la dictadura militar treinta y tres años después.