Como la Mona
Juan Carlos Blumberg, quien supo ser ingeniero durante un tiempo y candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, reapareció en la localidad bonaerense de Wilde en el marco de la denominada "vigilia por la vida" que convocaron los vecinos por el crimen de la arquitecta y catequista Renata Toscano.
Lo llamativo no fue la vigilia, tampoco la aparición que realizan siempre personalidades vinculadas a los reclamos por la seguridad como Blumberg, quien supo conseguir a partir de reclamos por la muerte de su hijo Axel el endurecimiento de varias leyes penales, sino que lo abuchearon y no le dieron el micrófono.
Algunos vecinos de la zona reclamaron que no haya presencia de políticos, por lo cual así lo consideraron, y otros esgrimieron: "andate a tu casa, mentiroso"
Este hombre, que con el tiempo desapareció de los medios y salió de la escena política tras su derrota estrepitosa, propuso en su momento medidas polémicas como la modificación del régimen de imputabilidad penal de los menores con lo que se lo asoció con la mano dura.
Las personas por fin se dieron cuenta que quien utilizó a su hijo para promocionar su vida política, que quien es guiado por los ideales de la mano dura y la represión nunca va a contribuir en nada para que la inseguridad se termine.
La inseguridad va de la mano de los problemas sociales de cada estado, como la pobreza y la educación, entre muchos otros, por lo que el camino fácil y equivocado de la represión llevaría a una violencia social que revisando nuestra historia, no nos llevó a buen puerto.
Al menos su delirio mediático le duró poco, porque ahora la gente al fin vislumbró que aunque la mona se vista de seda… mona queda.