Hay Gato Encerrado

19/11/2009
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Nieto dijo tras leer el legajo de Gómez, que no estaba de licencia cuando ocurrieron los hechos. En forma desopilante “el gato” quiso invitar a sus compañeros de pabellón para que verifiquen la veracidad de su legajo (Ver Video)

Miguel Ángelel GatoGómez quedó muy complicado tras el testimonio del Comisario Inspector Jorge Omar Nieto en el que afirmó, tras analizar su expediente, que el represor se encontraba de servicio cuando sucedieron los hechos de tortura que se le imputan en la causa “Moyano”.

Durante la duodécima jornada del juicio contra Luciano Benjamín Menéndez e integrantes de la Dirección de Inteligencia de la Policía de Córdoba (D2), por primera vez se pudo ver al “Gato” Gómez descolocado, contrariado y molesto por lo que estaba sucediendo en la sala de audiencias, echando por tierra la imagen de bueno, tolerante e inocente que intentó construir desde el comienzo de este proceso.

La defensa y el propio Gómez intentaron demostrar que las torturas que dos testigos dijeron que fueron aplicadas por el represor, no pudieron ocurrir nunca debido a que Gómez había tomado licencia el catorce de enero de 1977, antes de que ambos fueran secuestrados y llevados a la D2, situación que estaba además debidamente reflejada en su legajo de servicio.

Isolina Guevara quien había declarado durante la décimo primera jornada del juicio, dijo que luego de ser secuestrada el dieciocho de enero de 1977 y llevada a este centro clandestino, fue torturada por el propio Gómez quien le ordenó que se quitara la venda para que pudiera ver “quien era su torturador”.

Este testimonio, sumado al de su hermano Ramón Hugo Guevara que también pudo ver al gato por debajo de las vendas mientras le aplicaban tormentos, son los únicos sobrevivientes que pudieron ver con sus ojos al “gato” mientras eran torturados. Todos los demás testigos solo pudieron reconocerlo a partir de lo que escucharon, ya que permanecieron siempre vendados.

Para comprobar los datos del legajo, el Tribunal Oral Federal 1 dispuso que ayer compareciera el Crio. Inspector Nieto, actual Jefe del Departamento de Administración de Personal de la Policía de Córdoba.

Tras leer el expediente cuidadosamente, Nieto determinó que la fecha del catorce de enero de 1977 que figuraba en el legajo de Gómez correspondía a una licencia de quince días que se había tomado el 20 de diciembre de 1976 y no que esa fuera la fecha en la que el represor haya salido, cuestión que terminó por complicar la ya delicada situación de uno de los torturadores más salvajes de la D2.

Fue en este momento en el que “el gato” finalmente mostró las uñas y se desencajó, su cara se transfiguró y comenzó a pedir la palabra y a dialogar con su abogado en medio de gestos que ya no pertenecían a un “pobre hombre” acusado injustamente, papel que interpretó durante todo el juicio.

Al terminar el contundente testimonio del comisario inspector, el juez Jaime Diaz Gavier le concedió el uso de la palabra al contrariado Gómez quien desopilantemente le sugirió que como “a su humilde entender” el actual jefe administrativo de personal de la policía “no sabe leer los expedientes”, el tribunal debería invitar a sus compañeros de pabellón donde él se encuentra detenido ya que ellos cuentan con la suficiente experiencia para poder interpretar estos legajos. (Ver Video)

“Yo nunca me tomé licencia en diciembre, es mas la última licencia que tuve fue en Enero de 1978” dijo Gómez y agregó que otros datos que figuran en su legajo como una transferencia a Cruz del Eje no son verdaderos.

Lo más llamativo del expediente de Gómez es la cantidad de días de licencia que tuvo durante dos años siendo cabo. Según su expediente el represor se tomó cincuenta días de licencia en el transcurso de un año comprendido entre octubre de 1976 y Agosto de 1977, cuando le hubieran correspondido tan sólo veinte días de corrido.