Buenos Vecinos
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner realizará hoy una visita oficial a Brasil para firmar con su par Luiz Inácio Lula da Silva una serie de memorandos y acuerdos en el marco del Mecanismo de Integración y Coordinación Brasil-Argentina (MICBA).
Se trata del cuarto encuentro de los pautados cada seis meses para "asegurar el acompañamiento y cooperación en los temas de proyectos estratégicos para los dos países" y que en esta oportunidad se da en un momento en que los gobiernos trabajan para superar las diferencias arancelarias en el comercio bilateral.
Como señal de distensión, la semana pasada se anunció que Brasil autorizó el ingreso de la vacuna antiaftosa producida en la Argentina, mientras que los fabricantes brasileños de muebles tendrán mayor facilidad para entrar en el país.
En tanto, al mediodía se encontrará con Lula en el Palacio Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña.
La comitiva estará integrada por el canciller Jorge Taiana, la ministra de Industria y Turismo, Débora Giorgi; y los secretarios de Transporte, Juan Pablo Schiavi, y de Minería, Jorge Mayoral.
En el encuentro, la jefa de Estado y Da Silva dialogarán acerca de la cooperación binacional nuclear, espacial, ciencia y tecnología, la integración energética, la integración en infraestructura física, temas migratorios y el sistema de comercio en moneda local vigente para las transacciones entre ambos países.
Sobre este último punto, el Banco Central de Argentina (BCRA) informó días atrás que "se marcó en el mes pasado un récord de 185 operaciones por 152 millones de pesos y en trece meses acumuló 924 operaciones por 643 millones" a un año de su puesta en marcha.
Cristina y Lula también continuarán el diálogo de alto nivel sobre la necesidad de restablecer la fluidez del comercio bilateral y sobre temas de interés a nivel regional y mundial.
Para definir la agenda presidencial, la semana pasada se reunieron en Río de Janeiro Taiana y su par Celso Amorim.
Por otra parte, el secretario de Transporte aprovechará la visita para firmar con la Empresa Brasileira de Aeronáutica S.A (EMBRAER) un contrato para la compra de aviones para Aerolíneas Argentinas.
El gobierno argentino tiene prevista la adquisición de 20 máquinas y para ello abonará unos 700 millones de dólares, con una operación financiada en un 85 por ciento por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil.