Dejó que Desear
Ayer se llevó a cabo la novena Audiencia Pública en la Legislatura Provincial a través de la cual diversos sectores de la sociedad civil expresaron su opinión acerca del Presupuesto 2010, que se viene desarrollando desde el año 2002.
Este mecanismo de democracia semi directa, uno de los pocos que existen en la provincia de Córdoba, no colmó las expectativas ni de la ciudadanía ni de la dirigencia en el encuentro de ayer, que se caracterizó por la escasa participación de ambos sectores.
La Audiencia Pública se viene realizando desde el año 2002 que, junto a otros mecanismos, sirvió como respuesta a la grave crisis política que se desató en diciembre de 2001 y que obviamente repercutió en la provincia, para incentivar a la población a participar en la vida política de Córdoba.
Esa primera Audiencia tuvo una excelente respuesta y diversos sectores de la ciudadanía asistieron a la Unicameral para opinar sobre el presupuesto y solicitar algunos cambios sobre partidas que recaían negativamente en el fragmento social al que representaban.
Sin embargo esta estrategia destinada al logro de la recuperación de la credibilidad y la participación se deterioró rápidamente porque los distintos organismos aseguraban estar cansados de que sus pedidos no fueran tenidos en cuenta, por lo que consideraban una pérdida de tiempo asistir a las Audiencias.
Así llegamos hasta la reunión de ayer, donde se notó el desgaste de algunos sectores cansados de hacer reclamos que no son escuchados y fue sobresaliente la escasa participación, sobre todo de los legisladores, tanto del oficialismo como de la oposición.
Pese a estos detalles, que no son poca cosa, es menester destacar que es sumamente positivo que se realicen todos los años las Audiencias Públicas porque es una de las pocas vías de contacto entre el político y la gente que puede canalizar sus desacuerdos con el presupuesto 2010, o los puntos a favor.
Opiniones
En líneas generales, la mayoría de los asistentes a la Audiencia Pública cuestionaron el aumento a los ingresos brutos, al impuesto inmobiliario y al de sellos.
También se quejaron del fondo de 40 millones de pesos destinado a los festejos del Bicentenario de la patria y que el sistema tributario planteado para el año próximo hará que Córdoba pierda competitividad con el resto de las provincias.
Desde la Cámara de Comercio de Córdoba, la Federación Comercial de la Provincia (FEDECOM) y la Cámara de Ferreterías, Sanitarios, Hierros y Afines se sintieron defraudados por no ser escuchados en sus propuestas que vienen realizando en varias ocasiones.
“Guardamos esperanzas de ser escuchados aún siendo el segundo año consecutivo que manifestamos nuestra negativa de las alícuotas impositivas”, dijo Eduardo Burdisso de la Cámara de Ferreterias.
Rubén Martos de Fedecom manifestó que “hoy siento la misma sensación que el año pasado: el gobierno nos vacunó con un aumento”; mientras que José Viale de la Cámara de Comercio expresó que “el año pasado planteábamos lo mismo y nos dijeron que se iban a bajar los impuestos, pero hoy estamos en el mismo lugar”.
Por su parte, Emilio Etchegorri de la Cámara de Industriales Metalúrgicos aseguró que “nos sentimos muy solos” y que “cuando los bolsillos aprietan” el gobierno recurre al empresariado.
“No alcanzamos a descubrir cuál es la estrategia de la provincia detrás de todo esto. Vemos que somos el amortiguador ante los problemas que tienen”, dijo Etchegorri, al tiempo que se quejó porque “no hay una estrategia industrial, la provincia va para cualquier lado”.
Desde la Cámara de Comerciantes de Artefactos del Hogar, Horacio Gavillón sentenció que con este presupuesto para el año próximo “se profundiza el sistema tributario basado en los ingresos brutos que tiene un carácter altamente regresivo que perjudica a los que más consumen y que tiene un efecto negativo en el mercado interno”.
Eduardo Fernández del APYME sostuvo que “el aumento inmobiliario también va a significar un aumento de costos”, y agregó que “constituye una afrenta al sector productivo la exención al inmobiliario rural”.