Musa Azar entorpeció la nueva audiencia de megacausa en Santiago del Estero
El ex jefe de Inteligencia santiagueño, Musa Azar, que cumple dos condenas a prisión perpetua, volvió hoy a entorpecer una nueva audiencia por el juicio oral en la que se juzga la conducta de diez represores por el secuestro y desaparición forzada de 44 personas, antes y durante la última dictadura militar.
La continuidad de la ronda de testigos, se vio interrumpida cuando el secretario del Tribunal Oral Federal (TOF), Martínez Llanos, informó que el represor Musa Azar “reclamó falta de asistencia y atención en el hospital, por lo que decidió no tomar medicamentos y que su intención es seguir el juicio por las videoconferencias”.
Incluso, el funcionario judicial dio lectura a un certificado extendido por la médica clínica Silvia González, en la que se indican los resultados de un electrocardiograma y control de presión arterial.
En ese momento, el informe médico fue el argumento utilizado por el abogado defensor oficial Pablo Lothier, para reclamar que “no está garantizado el derecho a defensa” de Musa Azar y pidió que “sea atendido por un médico cardiólogo”.
Tras rechazar el planteo, la presidente del TOF, Graciela Fernández Vecino, indicó que desde su traslado al Hospital Regional “Ramón Carrillo”, el represor “no ha tenido el mínimo de colaboración” para la continuidad del juicio e incluso hizo referencia a un posible traslado a la cárcel de Ezeiza.
Para garantizar el derecho a defensa del represor que durante tres décadas dirigió la llamada SIDE santiagueña, el tribunal resolvió que “diariamente se le hará llegar un video y si es necesario, se citará nuevamente a los testigos para que respondan a preguntas".
“El derecho a defensa en juicio y su atención en el hospital está garantizado”, dijo la titular del TOF de Santiago del Estero.
En agosto pasado, el represor sufrió un infarto agudo de miocardio y tras ser sometido a una operación al corazón en una clínica privada, fue alojado en la sala 4 de terapia intermedia del Hospital Regional “Ramón Carrillo” de la capital provincial.
Musa Azar cumple condenas a prisión perpetua por el crimen del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky, en noviembre de 1976; los asesinatos de Leyla Nazar y Patricia Villalba, en el denominado doble crimen de La Dársena y el robo seguido de muerte del ganadero Oscar Seggiaro.