Un punto a favor

17/11/2009
Provinciales - Presupuesto 2010 / Audiencia Pública
alternative
Los farmacéuticos reconocieron la reducción de casi un 0,5 por ciento en las alícuotas pero rechazaron el aumento a las droguerías, aunque sus representantes aseguraron que los medicamentos no aumentarán el año que viene

Los farmacéuticos destacaron la reducción de casi un 0,5 por ciento en las alícuotas y reflejaron su preocupación por el aumento a las droguerías, pero sus representantes aseguraron que los medicamentos no aumentarán el año próximo, durante la Audiencia Pública que se desarrolló ayer en la Legislatura provincial sobre el presupuesto 2010, 

Por su parte, los empleados de la salud privada reclamaron una exención tributaria para las prestaciones que se brinden a afiliados de las obras sociales provinciales, nacionales y sindicales; y al impuesto inmobiliario que “nos impide seguir creciendo”, según declararon los representantes de la Cámara Empresarial de la Salud de Córdoba. 

Carlos Alberto Martina, de la Cámara de Farmacéuticos y Propietarios de Córdoba (CAFAPRO), destacó que en el proyecto del presupuesto 2010 “es uno de los pocos rubros donde se han reducido las alícuotas del 2,95 por ciento al 2,5 por ciento, que las farmacias ven con mucho agrado”. 

Sin embargo, junto con el Colegio de Farmacéuticos que también celebró esta baja, mostraron su preocupación por el aumento en las alícuotas del comercio mayorista, es decir, de las droguerías que de 1 por ciento pasan a pagar el 1,5; “que va a ser traducido en problemas concretos para las farmacias. Si aumentan los impuestos, aumentarán los medicamentos y esto tiraría por la borda la reducción anterior”, dijo Martina. 

“Tenemos miedo que se traslade al aumento de montos a los medicamentos”, añadió Marcelo Farri del Colegio de Farmacéuticos. 

Sin embargo Orlando Calamari de la Cámara de Droguerías de Córdoba, tras cuestionar el incremento de las alícuotas al ingreso bruto, aseguró que “no podemos trasladar este aumento al precio de los medicamentos”. 

“El precio de los medicamentos son fijados por el fabricante y no se pueden modificar. Dichos precios a la salida de las droguerías y en el mostrador de las farmacias son fijos en todo el país. Nosotros no podemos modificar el precio de venta de los medicamentos”, reiteró Calamari. 

Luego de solicitar que se no se modifique la alícuota que grava actualmente la actividad, explicó que si se aprobara la propuesta del Ejecutivo provincial “sería imposible de sobrellevar y desaparecerían nuestras empresas regionales”. 

Es que según Calamari, el aumento “pone en clara desventaja competitiva a nuestras empresas, llevando a su desaparición y absorción por las grandes empresas nacionales que facturan por fuera de la provincia”. 

En el caso de la Cámara Empresarial de la Salud, sus representantes reclamaron que se revea la situación de los ingresos brutos, “fundamentalmente en las empresas que están dedicadas a la atención de pacientes con obras sociales nacionales, provinciales y sindicales”. 

Lo que ellos pretenden es que todas las prestaciones que se efectúen a afiliados de obras sociales provinciales queden exentas del impuesto al valor agregado y al impuesto inmobiliario que “de esta forma nos impide seguir creciendo”.