Titular del BCE exhorta a España de decidir que quiere hacer
El anuncio por parte del Banco Central Europeo (BCE) de su nuevo programa para intervenir en mercados secundarios de deuda (OMT) "sirvió para aliviar tensiones", al establecer un mecanismo de contención de largo alcance, por lo que el presidente de la entidad, Mario Draghi, considera que ahora corresponde a los gobiernos de países como España decidir "qué quieren hacer".
"Realmente corresponde a los gobiernos decidir qué hacer. El mecanismo está listo", aseguró Draghi en su tradicional rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que decidió por unanimidad mantener los tipos de interés en el 0,75%.
En este sentido, el presidente del BCE subrayó que la institución sólo activará estas compras de bonos si se cumplen las condiciones exigidas, según un despacho de la agencia Europa Press.
"El BCE esta preparado para activar las OMT cuando los prerrequisitos necesarios se cumplan", explicó.
Draghi puntualizó que el BCE dejará de adquirir deuda cuando se hayan alcanzado los objetivos previstos "o si un país incumple las condiciones impuestas" y sólo se reactivarán si se restauran las garantías necesarias de cumplimiento de las condiciones fijadas.
A este respecto, el responsable de la política monetaria de la zona euro dijo que "existe la tendencia a identificar condicionalidad con severidad, pero estas condiciones no tienen por qué ser necesariamente punitivas".
En el caso concreto de España, el titular del BCE elogió los "significativos progresos" alcanzados, aunque apuntó que todavía persisten desafíos igualmente "significativos".
A este respecto, Draghi calificó de "notable" la cantidad de medidas que han sido anunciadas, aprobadas y puestas en práctica por el Gobierno español "en tan poco tiempo".
Asimismo, destacó que España prácticamente ha cubierto el 90% de su plan de financiación y muchas de sus empresas han aprovechado el efecto del anuncio del plan de compra de deuda para realizar emisiones.
No obstante, el banquero italiano declinó entrar en si las reformas de España son o no suficientes, ya que, a su juicio, esta decisión corresponde al Gobierno español, así como al resto de socios europeos, que deberán decidir qué condiciones son suficientes para activar los mecanismos de rescate.