Suleiman aseguró que rechazan una intervención militar árabe en Siria
El presidente del Líbano, Michel Suleiman, de visita oficial en Argentina, se refirió a la crisis en Siria, descartó que Damasco busque desestabilizar a su país y rechazó una intervención armada en el vecino país árabe.
"Rechazamos una intervención militar árabe en Siria, no es procedente. Apoyaríamos, sí, una solución política que requiera ayuda árabe", afirmó Suleiman en tono enérgico al ser consultado sobre esa alternativa propuesta por Qatar en la ONU, similar a la aplicada en Líbano en los años `70 para evitar una guerra civil.
Rodeado por parte de su gabinete de ministros y sin abandonar el árabe para responder cada pregunta, el mandatario libanés recibió en su suite del piso 22 de un céntrico hotel a Télam y otros dos medios argentinos y aceptó, sin una propuesta expresa, que el eje de la entrevista debía ser la crisis siria que afecta a la región.
"No creo que Siria busque crear inestabilidad en el Líbano", sostuvo al ser consultado si existía temor en su país sobre una maniobra de ese tipo. Damasco "tiene sus propios problemas y debe buscar solución" a los mismos, explicó.
No obstante, dejó en claro que son los propios libaneses los que deben impedir que lo que sucede en el vecino país los afecte y eso, recordó, "se logra a través de una posición de neutralidad que optamos por tomar en la Comisión Nacional de Diálogo".
"Por eso debemos esforzarnos por impedir que nuestro territorio sea utilizado para fomentar cualquier tipo de enfrentamientos y evitar que sea alcanzado por agresiones externas", precisó.
Suleiman, quien realiza una visita oficial de tres días al país, mantuvo una apretada agenda que incluyó una entrevista con la presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, una exposición en la que recibió el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Tres de Febrero y un multitudinario encuentro con la nutrida colectividad libanesa.
En la entrevista negó que existan regiones de su país en donde actúen elementos armados del opositor Ejército Libre Sirio (ELS) y explicó que como la zona fronteriza en algunos sitios es permeable, "pueden penetrar miembros del ELS o del Ejército regular".
"Nuestro Ejército tiene órdenes de perseguir a cualquier efectivo extranjero que esté en territorio libanés, por lo que no hay ninguna región donde actúen efectivos de cualquier bando en contra de Líbano", aseguró.
En otro orden, rechazó que exista temor por un posible "ataque preventivo" israelí contra Hezbollah si es que Tel Aviv decide atacar Irán y afirmó que es la comunidad internacional "la responsable de impedir que Israel lleve adelante un hecho así".
"Israel sería responsable porque aprobó la resolución 1701", advirtió el mandatario en referencia a la norma votada unánimemente por el Consejo de Seguridad de la ONU el 11 de agosto de 2006 para resolver el conflicto entre ambas naciones.
No obstante, al recordársele las declaraciones del líder del movimiento islamista chiita Hezbollah, Hassan Nasrallah, contra Israel y la respuesta de Tel Aviv advirtiendo que su reacción sería peor que el ataque de 2006, Suleiman no dejó dudas:
"¿Quién dijo que Líbano atacaría Israel? Desde 2006 no hay conflicto y en la frontera del sur está el Ejército libanés. Israel utiliza ese método con arrogancia, pero si nos atacan deberán atenerse a las consecuencias".
Finalmente y respecto a la propuesta de desarme que impulsa en su país, Suleiman dijo ser "optimista" pero pidió que no se confundan "las armas de la resistencia".
"Las armas de la resistencia forman parte de una estrategia de defensa del país. Su utilización se entiende cuando el Líbano esté siendo atacado por Israel, sólo para apoyar a nuestro Ejército y conforme con la decisión de las autoridades políticas", precisó.
Y advirtió que las armas que se levanten en el interior del país, "sean de salafistas o de otros grupos, deben ser rechazadas".
Cabe señalar, que el vicepresidente, Amado Boudou, recibió hoy a Suleiman, con quien abogó por fortalecer el intercambio comercial bilateral y destacó el "acompañamiento" de ese país en el reclamo argentino por las islas Malvinas.
Boudou mantuvo un encuentro con Suleiman, con el vice primer ministro Samir Mokbel y el canciller Adnan Mansour, en el marco de la visita oficial que realiza el jefe del Estado libanés junto al vice primer ministro, quienes ayer fueron recibidos por la presidenta.
El vicepresidente remarcó la "importancia de los lazos culturales" que se notan en la "impronta libanesa que se ve en muchos lugares de la Argentina" por la inmigración de ese país.
Sobre el rol de los organismos multilaterales, Boudou dijo que "un mundo más seguro no se hace con las potencias, como queda evidenciado. El poder de veto ha servido para generar muchos conflictos".
"La paz tiene que ver también con el mejoramiento de las cuestiones económicas y una mejor distribución del ingreso, y no que haya modelos que sean resabios del colonialismo, como son los que se imponían desde el FMI", añadió, y llamó a "modificar los modelos colonialistas que quieren imponer los organismos internacionales”.
Por su parte, el mandatario libanés agradeció “el apoyo argentino a las causas justas en el mundo” en general, y por “el apoyo brindado al Estado Palestino y a la República del Líbano antes las agresiones recibidas”, en particular.
Además, manifestó estar de acuerdo con “la política argentina de diálogo, apertura y tolerancia”, la calificó como “un ejemplo a seguir”, y puso de relieve su convicción al respecto de que “la Presidenta tendrá un gran rol en el mejoramiento del sistema internacional”, en alusión al asiento que tendrá Argentina en el Consejo de Seguridad de la ONU.
También participaron del encuentro, la presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich; el vicepresidente de la Cámara alta, Gerardo Morales; los senadores Luis Juez y Daniel Filmus; y el embajador argentino en el Líbano, José Gutiérrez Mazwells.