Testigo declaró que al jefe de custodia de Juárez lo mataron de un tiro en la nuca
Un ex preso político de la última dictadura militar, reveló hoy que el jefe de la custodia del ex cinco veces gobernador Carlos Juárez fue asesinado de un disparo en la nuca “porque sabía mucho” y que el episodio “fue celebrado por Musa Azar tomando wiskhy".
Roberto Zamudio, que trabajó en el Tribunal de Cuentas de Santiago del Estero, recordó que en septiembre de 1978, José Marino, jefe de la custodia de Juárez “fue asesinado de un tiro en la nuca, porque sabía mucho”.
“Yo fui secuestrado 20 días antes del asesinato, porque Musa Azar quería saber que hablamos con Marino y Zárate Maldonado (desaparecido), acerca de una venta de Abdala Auad”, explicó al referirse al abogado y banquero desaparecido en aquella época.
En su extenso relato, el hombre de 60 años indicó que fue torturado “en varias oportunidades, siempre en presencia de Musa Azar, que lo reconocía por el perfume repugnante que utilizaba”.
Entre los centros clandestinos de detención, el ex preso político supo reconocer una finca propiedad del represor Francisco Laitán y la casa hidráulica del dique de la localidad catamarqueña de Collagasta.
“En democracia, se allanó la finca de Laitán, en La Dársena (La Banda) y se procedió al secuestro de vainas servidas de grueso calibre, un mástil, libros de guardia y un elástico de cama en la que fuí atado con alambres en sesiones de tortura en la que llegué a orinarme de la paliza que me daban”, añadió.
Asimismo, recordó en una noche de frío en la localidad de La Dársena “me desvanecí por efectos de las brasas de carbón y ahí escuche cuando le reprocharon a un custodio: boludo, casi te pasa lo mismo que con Abdala Auad”.
Se trata de la misma finca en la que se sospecha permaneció detenido en forma clandestina el abogado Abdala Auad, en un secuestro planificado por Musa Azar y Ramiro López.
Entre sus secuestradores y torturadores, Zamudio reconoció a Tomás Garbi, Ramiro López, Eduardo Baudano, Francisco “Paco” Laitán, Juan “Sérpico” Bustamante, Carlos Obeid y Roberto “Sifón” Díaz (prófugo).
“Musa Azar me siguió torturando psíquicamente y persiguió en democracia y me hizo echar de mi trabajo, cuando se desempeñaba como Secretario de Informaciones en el último gobierno de Juárez”, añadió en una nueva audiencia del juicio por el secuestro y desaparición de 44 personas, antes y durante la última dictadura militar.
Al final de su testimonio, el ex preso político reclamó “seguridad” para su familia ante lo que consideró “presencia extrañas de hombres y autos” en cercanías de su casa la semana pasada.