Cristina dijo que hay un gran nivel de hipocresía en los encuentros de la ONU

02/10/2012
Internacionales - Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de ASPA
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Cuestionó la falta de igualdad entre las naciones en los organismos multilaterales. Advirtió sobre una creciente falta de resolución pacífica de conflictos y una tendencia de volcar la crisis a los países emergetes

La presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner confesó hoy sentir "un gran nivel de hipocresía en muchos encuentros en los que todos vamos, damos un discurso, y luego nos vamos y todo sigue igual, o peor", al referirse a los encuentros en la Asamblea de las Naciones Unidas.

"Si no hay igualdad jamás puede sobrevenir el valor justicia”, dijo Cristina al hablar en  la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de ASPA.

“Estamos observando una creciente inseguridad y falta de resolución pacífica de los conflicto y una profundización de la crisis y una tendencia de volcar esa crisis a los países emergentes", cuestionó la mandataria.

Además, la jefa de Estado llamó a "construir estrategias que fomenten la articulación económica y política `Sur-Sur´, y que permitan sostener el desarrollo y el crecimiento con inclusión social”, al disertar en el marco de la Cumbre de América del Sur y Países Arabes (ASPA) desarrollada en Lima.

En ese marco, la jefa de Estado sostuvo la importancia de alcanzar "una unidad para lograr estabilidad de la región y construir políticas que nos permitan vincular a millones de patriotas, que aún no cuentan con bienes y servicios correspondientes”, durante su discurso ante jefes de Estado y ministros de las dos regiones.

Al pronunciar su mensaje ante el plenario desarrollado en la sala de ceremonia del Ministerio de Cultura de Perú, Cristina explicó que esa articulación es necesaria para disminuir los impactos de la “crisis provocada por otros” y “que nos quieren trasladar”.

En ese sentido remarcó que muchos de los países desarrollados “no están haciendo más que agravar las crisis que termina impactando en los emergentes” por cuestiones como “la caída de la demanda, de las exportaciones, de los precios de las commodities” que comercializa el mundo árabe, cuyo valor “depende” de la actividad mundial.

“Como potencias agroalimentarias también nos impacta, aunque menos, porque hasta quienes no tiene trabajo van a querer comer”, señaló la Presidenta.

En ese contexto, explicó que para que los efectos de la crisis internacional se vean atenuado, para que las fábricas no disminuyan su producción y no caiga la demanda, por ejemplo en gas, “tiene que haber una articulación inteligente entre nuestros países”.

En el mismo sentido llamó a “mejorar el intercambio comercial” y a no caer en la trampa de los países desarrollados, donde “el saldo comercial siempre es negativo para los países emergentes”.

Sobre el intercambio comercial a nivel mundial, Cristina señaló que hubo un “giro de 180 grados” y convocó a aprovechar las ventajas.

Tenemos que lograr agregar valor a nuestros productos primarios”, advirtió.

En su discurso, además, la Presidenta habló de la existencia de “barreras para-arancelarias y fitosanitarias que impiden” el ingreso de los productos de las dos regiones presentes en la cumbre, en algunos países desarrollados.

Hay que terminar con el nivel de hipocresía en muchísimas reuniones en las que todos sabemos de que se trata, venimos damos discurso, nos vamos y todo sigue igual”, enfatizó.

En ese marco remarcó que “un mundo mas justo se va a poder dar a partir de un concepto de mayor igualdad entre los países de este foro, del de Naciones Unidas y poniendo en práctica un modelo de multilateralismo que solo se ve en los discursos”.

Hacia el fin de su intervención la presidenta volvió a remarcar que “nos quieren trasladar una crisis provocada por otros”.

La Presidenta dedicó además buena parte de su discurso al  conflicto en Medio Oriente entre israelíes y palestinos, y que ha alcanzado interés mundial.

Se refirió a la necesidad de “lograr que Palestina sea reconocida como Estado dentro de su territorio y miembro pleno de Naciones Unidas”.

Además aclaró que su pedido “no se hace desde un lugar meramente protocolar, sabemos lo que significa la ocupación territorial. Lo sufrimos en nuestros Islas Malvinas.

Sobre el conflicto por la soberanía de Malvinas Cristina volvió a agradecer el apoyo de los países árabes y criticó que los países con asiento permanente en el Consejo de Seguridad “tienen privilegio” y pueden “violar sistemáticamente todas resoluciones”, en referencia a la negativa del Gran Bretaña de sentarse a dialogar.

Cristina aseguró que Medio Oriente "debe cortar su nudo gordiano", y "lograr que Palestina sea reconocida como Estado dentro de su territorio" y expresó su "absoluta coincidencia" con lo manifestado previamente por el secretario general de la Liga Árabe, Abil El Araby, quien durante su discurso ha "rescatado una vez más la necesidad urgente de cortar lo que consiste en el nudo gordiano en la cuestión de Medio Oriente, también en cuanto a la seguridad del mundo".

Cristina se refirió al conflicto que atraviesa Siria, al ratificar que la Argentina apoya una "solución negociada, sin intervencionismo extranjero, porque no creemos en el lenguaje de las armas, creemos en el lenguaje de la diplomacia".

"Creemos fundamentalmente que no debe haber injerencia ni de un lado ni del otro para que los países puedan resolver su conflictividad", dijo.

"Alguien hablaba de la justicia, pero la justicia se tiene que dar en un marco de igualdad. Si no hay igualdad entre los que hablamos, jamás puede sobrevenir el valor de la justicia. Por eso es muy importante esta reunión que estamos haciendo hoy, pero que tampoco quede en cuestiones abstractas", apuntó.

Por otra parte, reclamó que se cumpla con el Tratado de No Proliferación Nuclear de las Naciones Unidas (ONU), un "tema clave en la cuestión de Medio Oriente", y destacó el "gran desarrollo nuclear" de Argentina y su liderazgo mundial en el "uso pacífico de energía nuclear, ya sea con fines medicinales o con fines que hagan el bien a la humanidad".

"Reclamamos, como lo hace el secretario general de la Liga Arabe (Nabil El Arby), que se cumpla con la resolución Nº1 de las Naciones Unidas, de 1946, en cuanto a que la no proliferación nuclear sea aplicada en todos los países del mundo", aseguró, al tiempo que luego cuestionó el "doble estándar" en el cumplimiento de los organismos multilaterales.

La Presidenta concluyó que hay países "que tienen el privilegio de ocupar un sillón en el Consejo de Seguridad y que pueden violar sistemáticamente todas y cada una de las resoluciones de Naciones Unidas. Nosotros lo vivimos en carne propia, como también lo vive el pueblo palestino".

Además, la mandataria exhortó a la comunidad internacional a respetar las resoluciones de las Naciones Unidas sobre las Islas Malvinas y la causa de Palestina, y denunció que “los países del Consejo de Seguridad pueden violar sistemáticamente todas las resoluciones”.

Las resoluciones son absolutamente desoídas” y, además, pidió que “todos seamos iguales ante la ONU porque la justicia sólo se puede lograr en un marco de igualdad”.

Asimismo, la mandataria criticó al Consejo de Seguridad de la ONU porque “uno de los graves problemas es que existe un doble estándar en lo que hace al cumplimiento de los organismos multilaterales".

En ese sentido, la Jefa de Estado sostuvo que “es muy nuestro rechazar todos los intentos de ocupación, porque en el Siglo XXI debemos terminar con la colonización, ya que se torna imprescindible para la estabilidad internacional".

Durante su discurso ante la reunión del ASPA en Perú, la Presidenta destacó el trabajo del secretario general de la Liga Árabe, Nabil El Araby, en la búsqueda del reconocimiento de Palestina como Estado y señaló: “Sabemos lo que es la ocupación territorial porque la sufrimos en nuestras Islas Malvinas".

Cristina fue la tercera oradora, después del Rey de Jordania, Abdullah Bin Al-Hussein, y el presidente de Ecuador, Rafael Correa.

La Presidenta llegó a Perú acompañada por la ministra de Industria, Débora Giorgi y del vocero Alfredo Scoccimarro.

Aquí se encontraron con el canciller Héctor Timerman, quien participó ayer de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores donde se trabajó en el documento que hoy suscribirán los jefes de Estado.

Participaron del plenario el presidente anfitrión Ollanta Humala, y los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; Túnez, Moncef Marzouki; Chile, Sebastián Piñera; Líbano, Michel Sleiman; Uruguay, José Mujica; Colombia, Juan Manuel Santos; Bolivia, Evo Morales; y Ecuador, Rafael Correa.

Además se encuentran participando el presidente de la Cumbre Árabe, Hshyar Zabari; y el secretario general de la Liga Árabe, Nabil El Arby.

También están presentes el presidente del consejo de la Nación  de Argelia, Abdelkader Bensalh; el viceprimer ministro de Kuwait, Sabah Al Khalid; el ministro de Estado de Marruecos, Abdellah Baha; el ministro de Asuntos exteriores de Arabia Saudita, Nizar Bin Obaid Madani; el subsecretario de Asuntos Exteriores de Libia, Hosni Al Habeed; y el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Mohamed Kamel Amr.

Por otra parte, Cristina contó que ayer, cuando llegó a Lima, se sintió “como en casa”.

“Una nutrida concurrencia de jóvenes peruanos me esperaron en la puerta del hotel con consignas referidas a nuestra identidad, gestos de solidaridad y amistad, sentí que estaba en casa”, relató la jefa de Estado.

El lunes, pasadas las 23, cuando la Presidenta arribó al hotel Marriot, donde se hospedó, un grupo de jóvenes la recibió cantando "Cristina hermana sudamericana".

Eran decenas de militantes de la Juventud Nacionalista, el partido de Humala.

Entre los distintos cánticos que tenían preparados entonaron uno que decía “todos unidos, Malvinas argentinas”.

Después de saludarlos, cuando la Presidenta se disponía a entrar definitivamente al hotel, escuchó esa consigna y se detuvo para sumarse al reclamo. “Todos unidos, Malvinas argentinas”, cantó junto a ellos.

Los jóvenes llegaron a la sede del hotel con banderas peruanas y argentinas y con carteles que hacían referencia a las Islas Malvinas y a la Patria Grande.

Ese colorido y el cántico reivindicatorio de la soberanía argentina sobre las islas fueron los que hicieron que cristina se sintiera “como en casa”.

Antes de finalizar su visita a Perú, Cristina se reunió con el Rey de Jordania, Abdullah Bin Al Hussein en la sede del ministerio de Cultura de la capital peruana, y ambos destacaron "el alto nivel alcanzado en la relación bilateral jordano-argentina, y repasaron la agenda regional e internacional", según informó la Cancillería.

El encuentro se desarrolló poco antes del regreso de la Presidenta a Buenos Aires, y en su transcurso el Rey de Jordania solicitó a Cristina "interceder" en la concreción de un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y su país.

Por otro lado, Abdullah Bin Al Hussein "valoró el alto grado de desarrollo argentino en materia nuclear, espacial y agrícola, subrayando las posibilidades de la cooperación Sur-Sur en dichos ámbitos para Jordania y los países árabes".

Los mandatarios se refirieron a la situación en Siria, "coincidiendo en la necesidad de poner fin a la violencia y en el rechazo a la intervención extranjera en el conflicto interno de ese país", y destacaron la "necesidad del reconocimiento del Estado Palestino por parte de la comunidad internacional y del derecho del Estado de Israel a vivir en paz con sus vecinos".

Según informó el Palacio San Martín, también "coincidieron en la importancia de la profundización del foro ASPA en beneficio de los países miembros de la UNASUR y de la Liga Árabe y en el éxito de la III Cumbre".

Antes de finalizar su visita a Perú, Cristina se reunió con el Rey de Jordania, Abdullah Bin Al Hussein en la sede del ministerio de Cultura de la capital peruana, y ambos destacaron "el alto nivel alcanzado en la relación bilateral jordano-argentina, y repasaron la agenda regional e internacional", según informó la Cancillería.

El encuentro se desarrolló poco antes del regreso de la Presidenta a Buenos Aires, y en su transcurso el Rey de Jordania solicitó a Cristina "interceder" en la concreción de un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y su país.

Por otro lado, Abdullah Bin Al Hussein "valoró el alto grado de desarrollo argentino en materia nuclear, espacial y agrícola, subrayando las posibilidades de la cooperación Sur-Sur en dichos ámbitos para Jordania y los países árabes".

Los mandatarios se refirieron a la situación en Siria, "coincidiendo en la necesidad de poner fin a la violencia y en el rechazo a la intervención extranjera en el conflicto interno de ese país", y destacaron la "necesidad del reconocimiento del Estado Palestino por parte de la comunidad internacional y del derecho del Estado de Israel a vivir en paz con sus vecinos".

Según informó el Palacio San Martín, también "coincidieron en la importancia de la profundización del foro ASPA en beneficio de los países miembros de la UNASUR y de la Liga Árabe y en el éxito de la III Cumbre".